Anna Marie Hahn, apodada «Arsenic Anna» o «la Blonde Borgia», fue una inmigrante alemana que envenenó con arsénico a hombres ancianos de la comunidad germana de Cincinnati, Ohio, entre 1932 y 1937. Fue la primera mujer ejecutada en la silla eléctrica de ese estado.
Una inmigrante con deudas de juego
Hahn nació en Baviera, Alemania, en 1906, y llegó a Cincinnati tras casarse en 1930 con Philip Hahn, otro inmigrante alemán. Endeudada por el juego, empezó a ofrecerse como cuidadora de hombres ancianos de la comunidad alemana de la ciudad. Ese trabajo le daba acceso directo a su dinero, su comida y sus medicinas.
El método
Según el expediente judicial, Hahn envenenaba a sus víctimas con arsénico mezclado en la comida o la bebida, mientras se presentaba ante la comunidad como una cuidadora atenta y de confianza.
Un sobreviviente que sospechó a tiempo
George Heiss, uno de los hombres bajo su cuidado, desconfió de un vaso de cerveza que ella le ofreció. Cuando Hahn se negó a probarlo primero, la despidió. No denunció sus sospechas a las autoridades en ese momento, y ella siguió sin ser detectada.
El detalle que la delató
Según una de las fuentes consultadas, el propio esposo de Hahn alertó indirectamente a la policía al reportar que ella guardaba en casa una botella con la palabra «veneno». El contenido era aceite de crotón, una sustancia tóxica distinta del arsénico usado en los envenenamientos.
La acusación
Hahn fue detenida en 1937 y acusada formalmente de asesinato en Cincinnati. Entre las víctimas que se le atribuyen figuran Albert Parker, Jacob Wagner, George Gsellman y George Obendoerfer.
El juicio
El juicio duró cuatro semanas y tuvo una cobertura sensacionalista. Concluyó el 6 de noviembre de 1937, cuando un jurado de once mujeres y un hombre la declaró culpable de asesinato tras menos de tres horas de deliberación. El jurado no recomendó clemencia, lo que bajo la ley de Ohio implicaba la pena de muerte. Era la primera vez que Ohio condenaba a muerte a una mujer.
Una defensa de «muerte por piedad»
Hahn intentó una defensa basada en la «muerte por piedad» (mercy killing), que no convenció al jurado. Mantuvo su inocencia incluso cuando el juez Bell anunció su ejecución, el 10 de noviembre de 1937.
Apelaciones agotadas
Sus abogados retrasaron la ejecución al llevar el caso hasta la Corte Suprema de Estados Unidos, que finalmente se negó a frenar la sentencia.
La ejecución
La noche del 7 de diciembre de 1938, en el Penal Estatal de Ohio, en Columbus, Anna Marie Hahn fue ejecutada en la silla eléctrica y declarada muerta a las 8:13 p. m. Según los relatos de la época, se mantuvo serena durante buena parte de sus últimas horas, pero terminó quebrándose.
Una cifra de víctimas en disputa
Hay que distinguir entre las muertes por las que fue juzgada y las sospechas adicionales. Se la consideró sospechosa de haber envenenado hasta a diez personas más a lo largo de cinco años, sin que esas sospechas derivaran en cargos confirmados.
Cartas finales vendidas para su hijo
Tras la ejecución, su abogado defensor, Joseph H. Hoodin, anunció el 17 de diciembre de 1938 que las cartas que ella le entregó la noche de su muerte habían sido vendidas al Cincinnati Enquirer. El dinero fue a un fondo para su hijo, Oskar.
Un entierro en tierra no consagrada
El cuerpo de Hahn fue enterrado el 8 de diciembre de 1938 en tierra no consagrada, según recoge la Sociedad Histórica de Ohio.
Por qué el caso sigue siendo relevante
El caso Hahn es un referente histórico como la primera ejecución de una mujer en la silla eléctrica de Ohio. Se sigue citando en las discusiones sobre el envenenamiento de ancianos vulnerables por parte de cuidadoras de confianza, un patrón que la prensa de la época comparó con los envenenadores de la familia Borgia.
Expedientes relacionados
Fuentes consultadas
- Wikipedia (en inglés), «Anna Marie Hahn».
- Executed Today, «1938: Anna Marie Hahn, serial poisoner».
- Murderpedia, «Anna Marie Hahn».
- HuffPost, «Anna Marie Hahn: The First Woman to Die in Ohio’s Electric Chair».
- WikiTree, «Anna Marie (Filser) Hahn».
Nota editorial: el artículo distingue entre las muertes por las que Hahn fue juzgada y las sospechas adicionales que nunca derivaron en cargos confirmados.