Richard Speck asesinó a ocho estudiantes de enfermería en una sola noche, entre el 13 y el 14 de julio de 1966, en una residencia del sur de Chicago. Es uno de los asesinatos múltiples más conocidos de la historia de Estados Unidos, y su resolución dependió de una novena joven, Corazón Amurao, que sobrevivió escondida bajo una cama y luego lo identificó ante el tribunal.

La noche del crimen

Speck, un marinero mercante de 24 años con antecedentes por robo y agresión, entró en la casa del número 2319 de la calle 100 Este, donde vivían estudiantes de enfermería del Hospital Comunitario del Sur de Chicago. Durante varias horas mantuvo a las jóvenes cautivas y las llevó una por una a otras habitaciones, donde las apuñaló o estranguló. A una de ellas la agredió sexualmente antes de matarla.

La sobreviviente

Corazón Amurao, una estudiante filipina de 23 años, rodó bajo una litera y permaneció inmóvil hasta el amanecer. Speck no advirtió que faltaba una de las jóvenes. Cuando salió de su escondite, Amurao pidió ayuda desde una ventana y entregó a la policía una descripción del atacante, incluido su acento sureño y un detalle clave: un tatuaje en el brazo con la frase «Born to Raise Hell» («Nacido para sembrar el infierno»).

La captura

La policía vinculó a Speck con el crimen gracias a huellas dactilares halladas en la casa y a su registro en una oficina de contratación de marineros cercana. El 17 de julio de 1966, tras un intento de suicidio en una pensión, Speck fue trasladado al Hospital del Condado de Cook. Allí, el médico LeRoy Smith reconoció el tatuaje descrito en la prensa y avisó a la policía, que lo arrestó ese mismo día.

El juicio

Por la enorme cobertura mediática en Chicago, el juicio se trasladó a Peoria, Illinois. Se celebró entre el 3 y el 15 de abril de 1967, y su momento central fue el testimonio de Corazón Amurao, quien señaló a Speck en la sala. El jurado lo declaró culpable de los ocho asesinatos tras menos de una hora de deliberación, y el 5 de junio de 1967 fue condenado a muerte.

De la pena de muerte a la prisión

En 1972, la Corte Suprema de Estados Unidos invalidó las condenas a muerte vigentes con el fallo Furman v. Georgia, y Speck fue sentenciado de nuevo a entre 400 y 1.200 años de prisión, una pena que luego se redujo a entre 100 y 300 años. Solicitó la libertad condicional siete veces entre 1976 y 1990 y todas fueron rechazadas, en buena parte por la presencia constante de los familiares de las víctimas en las audiencias.

El video grabado en prisión

Speck murió de un ataque cardíaco el 5 de diciembre de 1991, a los 49 años, un día antes de cumplir 50, mientras seguía preso en el Centro Correccional Stateville. En mayo de 1996 se difundió un video grabado por reclusos en 1988 en el que se le ve consumiendo drogas, manteniendo relaciones sexuales con otro preso y hablando de los asesinatos con total frialdad, pese a que en el juicio había alegado no recordar nada. El periodista Bill Kurtis lo mostró a legisladores de Illinois, y la grabación abrió un debate sobre el control dentro de las cárceles del estado.

Otros crímenes sospechados

Antes de la masacre, Speck fue sospechoso de otros delitos cometidos meses antes en Monmouth, Illinois, entre ellos el asesinato de la camarera Mary Kathryn Pierce en abril de 1966. Nunca fue juzgado por esos hechos.

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso de Richard Speck, al que se ha llamado el asesino de enfermeras, sigue apareciendo en libros, podcasts y series de true crime casi seis décadas después. Su vigencia se debe sobre todo al testimonio de Corazón Amurao, cuya decisión de permanecer escondida le salvó la vida y permitió que el responsable fuera condenado.

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Fuentes consultadas

  • Illinois State Bar Association, «Remembering the Richard Speck Trial».
  • Encyclopaedia Britannica, entrada «Richard Speck».
  • Chicago History Museum, «The First Mass Murderer: Richard Speck in Chicago».
  • Connecticut General Assembly (cga.ct.gov), «Richard Speck Tape and Illinois Prison Charges».
  • Utterly Interesting, «Richard Speck: The Chicago Nurse Murders and What Happened to Him in Prison».
  • Windy City Ghosts, «The 1966 Chicago Nurse Murders: Revisiting the Richard Speck Case».

Nota editorial: este artículo omite deliberadamente los detalles más gráficos del crimen y distingue los ocho asesinatos por los que Speck fue condenado de los hechos anteriores por los que solo fue sospechoso.