Harvey Murray Glatman, conocido como «el Glamour Girl Slayer» (Asesino de Chicas Glamorosas) o «el Asesino de Corazones Solitarios», es responsable de la violación y asesinato de al menos tres mujeres jóvenes que aspiraban a ser modelos, en Los Ángeles, California, entre 1957 y 1958, atrayéndolas mediante falsas sesiones fotográficas.

Un historial de violencia que precedió a los asesinatos

Glatman, nacido el 10 de diciembre de 1927 en el Bronx, Nueva York, mostró un patrón de conducta violenta desde joven. El 18 de mayo de 1945, fue sorprendido intentando ingresar al apartamento de una mujer, siendo arrestado con una cuerda y una pistola calibre .25 en los bolsillos; confesó los allanamientos, aunque omitió mencionar las agresiones que había cometido contra las ocupantes de esas viviendas. Posteriormente fue condenado en Denver, Colorado, por el secuestro y agresión sexual de una mujer, cumpliendo una condena en el Penitenciario Estatal de Colorado antes de obtener un indulto en 1948, tras convencer a las autoridades de haberse rehabilitado.

El método: fotografía como señuelo

Operando desde Los Ángeles como reparador de televisores, Glatman se presentaba a sus víctimas bajo distintos alias —»Johnny Glinn», «Frank Wilson», «George Williams»— ofreciéndoles sesiones fotográficas que, según les explicaba, serían utilizadas para revistas de modelaje o de fotonovelas policiales, convenciéndolas de posar atadas como parte del concepto fotográfico.

La primera víctima

Judith Ann Dull, una aspirante a modelo de 19 años, fue su primera víctima conocida. Tras acceder al apartamento de Glatman creyendo que se trataba de una sesión fotográfica legítima, fue atada, fotografiada en ropa interior y agredida sexualmente en múltiples ocasiones bajo amenaza de un arma. Posteriormente la condujo al desierto, la estranguló con una cuerda y abandonó su cuerpo en una zona remota.

Víctimas adicionales confirmadas

Shirley Ann Bridgeford, a quien conoció a través de un club de citas para «corazones solitarios» en marzo de 1958, sufrió el mismo destino que Dull, siendo hallado su cuerpo arrojado detrás de un cactus. Ruth Mercado, modelo y bailarina exótica de medio tiempo, fue su tercera víctima confirmada, estrangulada con una cuerda de la misma manera.

La sobreviviente que lo detuvo

En octubre de 1958, Lorraine Vigil, una aspirante a modelo de 28 años, recibió una llamada de su agencia informándole que un hombre la recogería para un trabajo. Cuando Glatman —presentándose como «Frank Johnson»— intentó atarle las manos y ella se negó a desvestirse, él le disparó en el muslo durante el forcejeo posterior. Vigil logró patear, arañar y morder a Glatman en su desesperada lucha por liberarse, hasta que una patrulla policial que pasaba por el lugar notó el altercado y lo arrestó en el acto.

La confesión

Tras días de interrogatorio, Glatman confesó sus tres asesinatos anteriores, llevando posteriormente a los investigadores en recorridos de campo hasta los sitios exactos donde había abandonado los cuerpos de sus víctimas, relatando los detalles de cada crimen con lo que los investigadores describieron como evidente satisfacción.

Una declaración de culpabilidad que buscaba acelerar su propia muerte

El 15 de diciembre de 1958, en contra del consejo tanto de su propia madre como de su abogado defensor —quienes deseaban que se declarara inocente por razón de locura—, Glatman se declaró culpable de los tres asesinatos, argumentando elocuentemente a favor de su propia ejecución. El juez Hewicker, poco acostumbrado a que un acusado en un caso capital se declarara culpable y mucho menos exigiera ser ejecutado, continuó el caso mientras procesaba la inusual petición. Glatman declaró comprender el resultado probable de su declaración y expresó su deseo de que esta acelerara el proceso.

La condena

El juez Hewicker declaró a Glatman, entonces un técnico de televisión de 31 años, culpable de los asesinatos de Shirley Bridgeford y Ruth Mercado. Glatman solicitó a su propio abogado que no presentara ninguna apelación en su nombre, aunque en California ese tipo de apelaciones eran automáticas en casos con pena de muerte, lo que no modificó significativamente el tiempo que le quedaba de vida.

La ejecución

El 18 de septiembre de 1959, Harvey Glatman fue ejecutado en la cámara de gas de la Prisión Estatal de San Quintín, California, a los 31 años.

Una víctima identificada más de 50 años después

En 2010, más de cinco décadas después de su ejecución, se logró finalmente identificar a otra posible víctima de Glatman: la llamada «Boulder Jane Doe», una mujer sin identificar hallada muerta en 1954 cerca de Boulder, Colorado —tres años antes de que comenzara su racha de crímenes confirmados en California—, cuyo cuerpo mostraba signos de haber sido atada antes de morir. Es fundamental ser preciso: pese a que las autoridades de Colorado llegaron a solicitar formalmente, en noviembre de 1958, que las autoridades de California volvieran a interrogar a Glatman sobre ese caso específico, no existe registro de que ese interrogatorio adicional se haya realizado jamás, y esa muerte nunca fue formalmente atribuida a Glatman mediante cargos judiciales.

Un legado que anticipó un perfil criminal posterior

El caso de Glatman es frecuentemente citado en el estudio de la psicología forense como un antecedente temprano del perfil del asesino que documenta fotográficamente a sus víctimas durante la comisión del crimen, un patrón que investigadores posteriores identificarían en casos de asesinos seriales de décadas siguientes.

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso Harvey Glatman es un referente histórico central en la criminología estadounidense sobre la explotación de la aspiración profesional de mujeres jóvenes —en este caso, el deseo de convertirse en modelos— como mecanismo de engaño para atraer a víctimas, y sobre el inusual fenómeno judicial de un condenado que no solo acepta su culpabilidad, sino que activamente solicita y argumenta a favor de su propia pena de muerte.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Harvey Glatman?+

Fue un asesino serial conocido como el Glamour Girl Slayer. Entre 1957 y 1958 violó y mató al menos a tres mujeres jóvenes en Los Ángeles, atrayéndolas con falsas sesiones fotográficas de modelaje.

¿Cómo fue detenido?+

En octubre de 1958 atacó a Lorraine Vigil, quien se resistió, pateó y mordió hasta que una patrulla que pasaba lo arrestó. Después confesó sus tres asesinatos y guió a los investigadores a los lugares donde dejó los cuerpos.

¿Cómo terminó el caso de Glatman?+

Se declaró culpable el 15 de diciembre de 1958, contra el consejo de su madre y su abogado, y pidió su propia ejecución. Fue ejecutado en la cámara de gas de San Quintín el 18 de septiembre de 1959.

Sigue tirando del hilo

Fuentes consultadas

  • Wikipedia (en inglés), entrada «Harvey Glatman», con cronología biográfica y judicial verificada completa, incluyendo sus múltiples alias.
  • Deranged LA Crimes, «Harvey Glatman: The Glamour Girl Slayer, Part 4», con la cita textual completa sobre su declaración de culpabilidad y la reacción del juez Hewicker.
  • Serial Killer Calendar, «Serial killer Harvey Murray GLATMAN», con cronología detallada que incluye la solicitud de 1958 del Sheriff de Boulder, Art Everson, para un nuevo interrogatorio.
  • True Crime Edition, «The Glamour Girl Slayer», con detalle completo de la identificación de 2010 de la «Boulder Jane Doe».
  • Grunge, «How The Glamour Girl Slayer Of The ’50s Lured His Victims», con cronología completa del método de engaño fotográfico usado contra cada una de sus víctimas.
  • Utterly Interesting, «The Glamour Girl Slayer Case: Inside Harvey Glatman’s Twisted Crimes Against Models», con detalle adicional de su historial de violencia previo a los asesinatos confirmados.

Nota editorial: este artículo documenta explícitamente que la muerte de la «Boulder Jane Doe» de 1954 nunca fue formalmente atribuida a Glatman mediante cargos judiciales, pese a la solicitud de un nuevo interrogatorio en 1958, y omite deliberadamente los detalles más extremos de la tortura fotográfica documentada en el caso.