El 22 de agosto de 2005, en Syracuse, Nueva York, Stacey Castor llamó al 911 para reportar que su esposo, David Castor, llevaba un día encerrado en su habitación y no se había presentado a trabajar. Los agentes derribaron la puerta y encontraron a David muerto, boca abajo sobre su propio vómito, con una botella de licor, una botella de anticongelante y dos vasos en la mesilla de noche. En un primer momento, todo apuntaba a un suicidio.
No lo era. La investigación posterior determinó que Castor había envenenado a David con etilenglicol, el componente tóxico del anticongelante, y que ese no era su primer esposo en morir en circunstancias similares. En 2009 fue condenada por asesinato en segundo grado y por el intento de asesinato de su propia hija, a quien trató de incriminar por el crimen.
Un patrón que se repite
Michael Wallace, primer esposo de Castor y padre de sus dos hijas, murió en 2000 a los 38 años; su muerte fue atribuida en su momento a un infarto. David Castor, su segundo esposo, murió en 2005 en las circunstancias descritas arriba. Según relató después el cuñado de Wallace a la producción del programa “Snapped”, al ver las dos tumbas de los esposos de Castor una junto a la otra en el cementerio, bromeó con inquietud: “¿Qué está haciendo, empezando una colección?”.
La autopsia de David reveló que había muerto por envenenamiento con etilenglicol. Los investigadores hallaron en la basura de la cocina una jeringa de cocina (turkey baster) con residuos de anticongelante. El testamento de David, que designaba a Castor como única heredera y albacea, resultó ser una sorpresa incluso para su propio hijo de un matrimonio anterior, quien no sabía de su existencia.
La exhumación del primer esposo
La investigación sobre la muerte de David llevó a las autoridades del condado de Cayuga a exhumar el cuerpo de Michael Wallace en 2007. Los nuevos análisis determinaron que Wallace también había muerto por ingestión de etilenglicol, y su muerte fue reclasificada de infarto a homicidio. Castor nunca fue formalmente acusada por la muerte de Wallace, pero la fiscalía presentó esa evidencia durante el juicio por la muerte de David para establecer un patrón de conducta.
El intento de incriminar a su hija
Días después de que comenzara la investigación sobre la muerte de David, en septiembre de 2007, Castor intentó matar a su propia hija, Ashley Wallace, entonces de 20 años, mediante una sobredosis de medicamentos mezclados con vodka. Según la fiscalía, el plan de Castor era que su hija muriera y dejara una nota de suicidio falsificada —escrita por la propia Castor— en la que “confesaba” haber matado a David Castor, cerrando así el caso con su hija como culpable fallecida. Ashley sobrevivió al intento.
El juicio y la sentencia
El jurado del condado de Onondaga declaró a Castor culpable en marzo de 2009 de asesinato en segundo grado por la muerte de David y de intento de asesinato en segundo grado por el ataque contra su hija, además de haber presentado un testamento falso para heredar el patrimonio de su segundo esposo. El fiscal de distrito, William Fitzpatrick, declaró en la sentencia: “Si existe un techo en términos de maldad, ella está en ese techo”. El juez Joseph Fahey, al dictar sentencia, fue igual de contundente: “En mis 34 años en el sistema de justicia penal, como abogado y como juez, he visto asesinos seriales, asesinos a sueldo, asesinos de todo tipo. Pero tengo que decir, señora Castor, que usted está en una clase aparte”, añadiendo que nunca había visto a un padre dispuesto a sacrificar a su propia hija para desviar la culpa de sí mismo. Castor fue condenada a 51 años a cadena perpetua.
Muerte en prisión
Stacey Castor murió el 11 de junio de 2016 en el Centro Correccional Bedford Hills para Mujeres, en el condado de Westchester, a los 48 años, mientras cumplía su condena. Las autoridades no determinaron públicamente una causa de muerte inmediata más allá de confirmar que se realizaría una autopsia.
Un caso de manual sobre el móvil económico y la traición familiar
El caso de Castor se estudia en programas como “Forensic Files” como ejemplo de dos elementos que rara vez coinciden con tanta claridad en un mismo expediente: el patrón clásico de la “viuda negra” —dos esposos muertos por el mismo método, en el mismo periodo de tiempo, con beneficio económico directo para la acusada— y la disposición a sacrificar a un familiar directo, su propia hija, para completar el encubrimiento. Fue precisamente ese segundo elemento, más que el patrón de los envenenamientos, el que los fiscales señalaron como el rasgo más perturbador del caso.
Fuentes consultadas
- Associated Press / Fox News — cobertura del juicio de 2009 y la sentencia.
- CBS News / NBC New York — cobertura de su muerte en prisión en 2016.
- Oxygen (“Snapped”) — reconstrucción detallada del caso, incluidos testimonios de familiares.
- The Washington Times — cronología completa del caso.
Nota editorial: caso judicialmente cerrado tras la muerte de Castor en prisión en 2016. Nunca fue formalmente acusada por la muerte de su primer esposo, Michael Wallace, aunque esa evidencia se presentó en el juicio para establecer un patrón.