En la madrugada del 29 de diciembre de 2017, Fernando Gabriel Pastorizzo, de 20 años, murió por dos disparos en la ciudad de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, Argentina. Su novia, Nahir Galarza, entonces de 19 años, fue juzgada y condenada en 2018 por homicidio agravado por el vínculo de pareja, y se convirtió en la mujer más joven en recibir una condena a prisión perpetua en la historia judicial argentina. Ocho años después, el caso sigue generando noticia: en julio de 2026, su defensa presentó un pedido formal de revisión de la condena firme ante el máximo tribunal provincial.

Los hechos y las versiones sucesivas de Galarza

Pastorizzo murió de dos disparos con un arma calibre 9 milímetros que, según se estableció en el proceso, pertenecía reglamentariamente al padre de Galarza, oficial de la policía provincial. La versión de los hechos ofrecida por Galarza cambió en distintos momentos de la investigación y el proceso: inicialmente admitió haber disparado, para después sostener que el disparo había sido accidental, alegando —según la reconstrucción judicial del caso— que había mentido en un primer momento por temor a que se culpara a su padre, dueño registrado del arma homicida.

El juicio y la condena (2018)

En julio de 2018, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú condenó a Galarza por “homicidio calificado por la relación de pareja”, una figura agravada del código penal argentino que exige acreditar la existencia de un vínculo sentimental entre víctima y agresor. Fue sentenciada a prisión perpetua. Según la legislación argentina vigente, deberá cumplir 35 años de prisión efectiva antes de poder solicitar la libertad condicional, lo que —de mantenerse la condena— podría ocurrir cuando tenga 54 años.

“Me siento culpable”: la entrevista de 2019

En marzo de 2019, Galarza concedió su primera entrevista televisiva desde la Unidad Penal Femenina N.º 6 de Paraná, donde declaró: “Me siento culpable de lo que pasó” y expresó su deseo de “pedirle perdón a Fernando Pastorizzo”. Esta declaración, ampliamente citada desde entonces, es una manifestación pública de Galarza —no una confesión judicial adicional— y coexiste con los planteos posteriores de su defensa que buscan revisar la condena.

La acusación contra su padre (2022)

En 2022, Galarza, junto a su madre, denunció formalmente a su propio padre, el expolicía Marcelo Galarza, acusándolo de haber sido el autor material del disparo que mató a Pastorizzo y de ejercer violencia de género sobre ella. Según su abogada de entonces, Galarza sostenía que su padre le había prometido asumir la responsabilidad y contar “la verdad” sobre lo ocurrido esa madrugada, y que se sentía “traicionada” al no haberlo hecho, al punto de solicitar cambiar legalmente su apellido por el de su madre. La denuncia contra su padre fue desestimada “in límine” por la Justicia, es decir, sin que se abriera una investigación de fondo sobre esa acusación.

Las apelaciones y la condena firme (2024)

La defensa de Galarza apeló la condena en sucesivas instancias. El 2 de julio de 2024, la Corte Suprema de Justicia de la Nación —la máxima instancia judicial de Argentina— declaró inadmisible el último recurso extraordinario presentado por su entonces defensa, dejando firme la condena a prisión perpetua dictada en 2018.

El pedido de revisión de 2026

A comienzos de 2026, una nueva defensa a cargo del abogado Eduardo Gerard asumió la representación de Galarza y presentó, en julio de ese año, un pedido formal ante la Sala Penal N.º 1 del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos para revisar la condena firme, apoyándose en el artículo 527 del Código Procesal Penal provincial, que habilita la revisión de sentencias firmes en circunstancias excepcionales. El planteo se apoya en dos ejes: por un lado, cuestiona la validez de la pericia policial que estableció la existencia de una “relación de pareja estable” entre Galarza y Pastorizzo —el elemento que permitió aplicar el agravante que derivó en la perpetua—, argumentando que no se habría acreditado adecuadamente un “proyecto de vida en común” exigido por esa figura penal; por otro, sostiene que el caso no fue analizado en su momento con una perspectiva de género, y que fallos posteriores de tribunales argentinos podrían habilitar ahora una revisión bajo criterios jurisprudenciales más recientes. A la fecha de esta verificación, el tribunal no había resuelto sobre este pedido.

Un permiso especial en marzo de 2026

Al margen del proceso de revisión, en marzo de 2026 el Juzgado de Ejecución de Penas de Entre Ríos autorizó a Galarza a salir de la Unidad Penal N.º 6 de Paraná por 60 minutos, bajo estricta custodia, para visitar a su abuela enferma en Gualeguaychú —un permiso excepcional fundamentado exclusivamente en el estado de salud de la familiar, sin relación con el proceso de revisión de condena.

El caso en la cultura y la vida en prisión

El caso de Galarza tuvo amplia repercusión mediática nacional e internacional desde el primer momento, y antes de la resolución de su última instancia de apelación llegaron a estrenarse una película y un documental sobre el caso en una plataforma de streaming. En entrevistas recientes desde la cárcel, Galarza ha hablado públicamente sobre su vida cotidiana en prisión, incluida una relación sentimental con otro interno.

Fuentes consultadas

  • Wikipedia en español, “Caso de Nahir Galarza” — cronología judicial completa, incluida la resolución de la Corte Suprema de 2024.
  • Infobae / Ámbito / Primera Edición — cobertura del pedido de revisión de condena presentado en julio de 2026 y sus fundamentos legales.
  • El Tiempo (Colombia, GDA) — cobertura del permiso especial de salida de marzo de 2026.
  • Diario de Cuyo — cobertura de la entrevista de 2019 y la denuncia contra su padre en 2022.
  • Revista Gente — entrevista reciente sobre su vida en prisión (junio de 2026).

Nota editorial: este artículo se actualizó por última vez en agosto de 2026. El pedido de revisión de condena presentado en julio de 2026 sigue sin resolución a la fecha de esta verificación; debe comprobarse su estado antes de cualquier republicación. Las distintas versiones ofrecidas por Galarza a lo largo del proceso —incluida su acusación contra su padre, desestimada sin investigación de fondo— se presentan con su fecha y contexto correspondiente, sin que ninguna reemplace la condena judicial firme.