En abril de 2012, un tribunal de Saitama, Japón, condenó a muerte a Kanae Kijima por el asesinato de tres hombres a los que había conocido a través de sitios de citas dedicados al konkatsu —la “caza matrimonial”, una práctica social japonesa centrada en la búsqueda activa de pareja con fines de matrimonio—. La fiscalía sostuvo que Kijima drogaba a sus víctimas y las asfixiaba con monóxido de carbono generado por briquetas de carbón encendidas en espacios cerrados, simulando después que se trataba de suicidios. Kijima ha mantenido su inocencia en cada instancia del proceso, que fue definitivamente confirmado en 2019. El caso, ampliamente cubierto por los medios japoneses, inspiró la exitosa novela “Butter” (2024) de Asako Yuzuki, publicada internacionalmente en inglés ese mismo año.
De la Universidad de Tokio a los sitios de citas
Kanae Kijima nació el 27 de noviembre de 1974 en Nakashibetsu, Hokkaido. Tras graduarse de la secundaria, ingresó brevemente a la Universidad de Tokio, una de las instituciones más prestigiosas de Japón, aunque terminó abandonando sus estudios. En los años posteriores frecuentó activamente sitios web de konkatsu, donde —según estableció la investigación— acumuló más de 2,2 millones de dólares de distintos hombres con los que mantuvo relaciones, mediante lo que la fiscalía describió como esquemas de manipulación económica y engaño sentimental sostenido.
Las tres muertes que llevaron al juicio
La investigación policial se centró en tres casos ocurridos entre enero y agosto de 2009: la muerte de Takao Terada, de 53 años, en Ome (Tokio); la de Kenzo Ando, de 80 años, en Noda (prefectura de Chiba); y la de Yoshiyuki Oide, de 41 años, en el distrito de Chiyoda, Tokio. En los tres casos, las víctimas fueron halladas muertas por intoxicación con monóxido de carbono en espacios cerrados, en circunstancias inicialmente interpretadas como suicidios. Fue precisamente la muerte de Terada la que alertó por primera vez a la policía sobre el patrón, cuando los investigadores, dudando de la hipótesis del suicidio, llegaron hasta la puerta de Kijima, con quien la víctima había mantenido una relación.
Según la reconstrucción de la fiscalía, Kijima administraba sedantes a sus víctimas —en un caso, mezclados en un guiso de carne— antes de provocar la intoxicación por monóxido de carbono quemando briquetas de carbón en habitaciones cerradas. El tribunal concluyó que había matado a Ando por temor a que descubriera que le había sustraído dinero sin su consentimiento y le exigiera devolución, y que había matado a Oide para evitar tener que devolverle 4,7 millones de yenes que le había estafado. Las autoridades sospecharon además su implicación en al menos otras cuatro muertes, aunque solo fue formalmente acusada y juzgada por estas tres.
El juicio: evidencia circunstancial y una defensa de suicidios
El juicio, celebrado bajo el sistema japonés de jurado mixto (saiban-in, que combina jueces profesionales y ciudadanos legos), se centró en una pregunta central: si los tres hombres habían sido asesinados, se habían suicidado, o habían muerto por accidente. La defensa de Kijima argumentó que los tres habían decidido quitarse la vida después de que ella les comunicara su intención de terminar la relación, y solicitó la absolución.
El juez que presidió el caso, Kazuyuki Okuma, concluyó que Kijima había matado a los tres hombres y había simulado sus muertes como suicidios, calificando su conducta de egoísta y señalando que “no mostró remordimiento” durante el proceso. Es importante señalar, como han hecho análisis periodísticos posteriores al veredicto, que la condena se sostuvo en gran medida sobre evidencia circunstancial —no existió, según la cobertura del caso, prueba directa e inequívoca del método exacto de administración de los sedantes en cada caso—, un punto que la propia defensa de Kijima subrayó reiteradamente en sus apelaciones. Kijima fue condenada a muerte el 13 de abril de 2012.
Las apelaciones y la condena firme
Kijima apeló la sentencia ante instancias superiores. La condena a muerte fue confirmada en las sucesivas apelaciones, y su situación legal quedó definitivamente resuelta en 2019, cuando se agotaron sus recursos y pasó a integrar formalmente el corredor de la muerte japonés en espera de ejecución.
El fenómeno mediático: apariencia física antes que el crimen
Uno de los aspectos más señalados del caso, documentado en análisis académicos y periodísticos posteriores sobre el tratamiento mediático japonés del crimen, fue el enfoque desproporcionado que la prensa y los foros de la época pusieron en la apariencia física de Kijima, antes que en la naturaleza de los cargos que enfrentaba. Buena parte de la cobertura especuló sobre cómo una mujer descrita en tono despectivo como poco convencional en su aspecto había logrado atraer económica y sentimentalmente a varios hombres, alimentando estereotipos sobre la calidez y las dotes domésticas de las mujeres de contextura robusta frente a mujeres de apariencia más convencional. Este enfoque ha sido citado como un ejemplo destacado de sesgo de género en la cobertura criminal japonesa.
La vida en el corredor de la muerte y “Butter”
A diferencia de la práctica habitual en Japón, donde las personas condenadas a muerte tienden a desaparecer completamente de la vida pública, Kijima mantuvo un blog en el que relataba detalles de su vida y relaciones —presuntamente transmitido a través de sus abogados—, incluso durante y después del juicio. Su caso inspiró directamente la trama de “Butter”, la exitosa novela de Asako Yuzuki sobre una cocinera gourmet convertida en asesina en serie, publicada en japonés en 2017 y traducida al inglés en 2024, que ha sido señalada como un vehículo relevante para revisar críticamente el sesgo mediático original del caso.
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Fuentes consultadas
- Wikipedia (en inglés) — cronología judicial completa del caso.
- The Conversation / Yahoo News UK — análisis del sesgo mediático de género en la cobertura del caso y su relación con la novela “Butter”.
- Tokyo Weekender — reconstrucción biográfica y cronológica del caso, incluida la referencia a “Butter”.
- Japan Innocence & Death Penalty Information Center (basado en cobertura del Mainichi Shimbun) — reconstrucción detallada del veredicto y los argumentos judiciales.
- Serial Killer Calendar — detalle de las declaraciones de la defensa y la fiscalía durante el juicio.
Nota editorial: Kanae Kijima está viva, en el corredor de la muerte de Japón, con condena firme desde 2019. Ha mantenido su inocencia en todas las instancias judiciales. La condena se apoyó mayoritariamente en evidencia circunstancial, un elemento señalado por análisis periodísticos posteriores al veredicto, que este artículo recoge sin cuestionar la validez de la sentencia judicial firme.