Winnie Ruth Judd, conocida como la «Trunk Murderess» (asesina de los baúles), fue condenada en 1932 por el asesinato de Agnes LeRoi en Phoenix, Arizona, en uno de los casos más controvertidos de la historia del estado. Persisten dudas sobre si realmente actuó sola.
Una cena que terminó en tragedia
La noche del 16 de octubre de 1931, Winnie Ruth Judd, secretaria médica de 26 años, fue a cenar al apartamento de sus amigas Agnes Anne LeRoi y Hedvig «Sammy» Samuelson. Según su relato posterior, hubo una discusión por Jack Halloran, un maderero rico, influyente y casado con quien Judd tenía una relación. Dijo que, cuando la discusión se volvió violenta, disparó a las dos en defensa propia. Ella misma resultó herida de bala en la mano izquierda y LeRoi y Samuelson murieron.
El descubrimiento
El cuerpo de LeRoi fue metido entero en un baúl negro; el de Samuelson fue desmembrado antes de guardarlo en más equipaje. Judd llevó los baúles en tren de Phoenix a Los Ángeles, pero se fue sin ellos al notar la presencia policial en la estación. Los baúles se rastrearon enseguida hasta ella. Logró eludir la captura al principio con ayuda de su hermano, que no sabía qué contenían.
El juicio
El juicio empezó el 19 de enero de 1932 en el Tribunal del Condado de Maricopa, ante un jurado formado solo por hombres. El 8 de febrero de 1932, el jurado la declaró culpable del asesinato de Agnes LeRoi y fue condenada a muerte en la horca.
Una pena de muerte evitada
Días antes de la fecha prevista para la ejecución, una audiencia la declaró legalmente demente, lo que impidió la pena capital, y fue trasladada al Hospital Estatal de Arizona. En 1952, el gobernador Howard Pyle conmutó su pena de muerte.
Seis fugas del hospital psiquiátrico
A lo largo de casi cuatro décadas, Judd se escapó del hospital en seis ocasiones. La última vez permaneció prófuga varios años, hasta que fue devuelta a custodia en 1969.
La libertad condicional
Con la defensa de los abogados Larry Debus y Melvin Belli, Judd pidió una audiencia de cordura y la revisión de su caso. El 26 de octubre de 1971 su pena fue conmutada y el 22 de diciembre de 1971 el gobernador de Arizona, Jack Williams, le concedió la libertad condicional, con la condición de que dejara la ciudad y no volviera a hablar públicamente del caso. Se mudó al norte de California con el nombre de Marian Lane y fue liberada de la condicional en 1983.
Una investigación periodística que cuestiona la versión oficial
La periodista de Arizona Jana Bommersbach, autora de The Trunk Murderess: Winnie Ruth Judd, entabló una relación cercana con Judd tras su liberación y logró que rompiera su silencio. Bommersbach concluyó que Judd pudo haber sido sacrificada judicialmente para proteger a Jack Halloran. Según su reconstrucción, Judd disparó a Samuelson en defensa propia, pero LeRoi, aún viva tras recibir un golpe con una tabla de planchar, habría sido rematada después por el propio Halloran cuando Judd le contó lo ocurrido.
Un caso sin certeza absoluta
Esa teoría, respaldada por una investigación periodística extensa y por el testimonio tardío de Judd, nunca fue probada ante un tribunal. Halloran murió sin ser procesado por el caso.
Su muerte
Winnie Ruth Judd murió mientras dormía el 23 de octubre de 1998, a los 93 años.
Por qué el caso sigue siendo relevante
El caso Judd es un referente de la historia criminal de Arizona sobre cómo el poder, el género y la clase social de una época pueden pesar en la versión oficial de un proceso, y sobre la posibilidad de que una condenada haya cargado sola con la responsabilidad de un crimen en el que pudo participar un hombre de mayor poder.
Expedientes relacionados
Fuentes consultadas
- Wikipedia (en inglés), «Winnie Ruth Judd».
- Arizona Historical Society, «Winnie Ruth Judd» y «Unpacking the Story of Winnie Ruth Judd».
- Phoenix Ghosts, «The Phoenix Trunk Murders».
- Axios Phoenix, «Judd was famous as ‘Trunk Murderess,’ but there’s more to the story» (2023).
- ASU News, «Author to discuss story of the ‘Trunk Murderess’».
- Arizona Historical Society, «Winnie Ruth Judd papers» (MS1203).
Nota editorial: el artículo presenta la condena confirmada de Judd y la teoría alternativa de Jana Bommersbach sobre la participación de Jack Halloran, que se basa en el testimonio tardío de Judd y nunca fue confirmada judicialmente.