
Los crímenes confirmados
La noche del 20 de diciembre de 1968, dos jóvenes —David Faraday, de 17 años, y Betty Lou Jensen, de 16— fueron asesinados a tiros en un camino rural cerca de Benicia, California. La policía no encontró ningún móvil aparente. Era el primer crimen que años después se atribuiría al Asesino del Zodiaco.
El 4 de julio de 1969, el mismo patrón se repitió en Blue Rock Springs, Vallejo: Darlene Ferrin, de 22 años, murió en el ataque; Michael Mageau, de 19, sobrevivió con heridas graves y se convirtió en el primer testigo que describió al atacante. Esa misma noche, el asesino llamó a la policía para confesar y dar las coordenadas de los cuerpos.
Le siguieron el ataque en lago Berryessa en septiembre de 1969 —en el que murió Cecelia Shepard y sobrevivió gravemente herido Bryan Hartnell— y el asesinato del taxista Paul Stine en San Francisco en octubre de ese año. Stine fue la última víctima confirmada.
Las cartas y los criptogramas
Lo que convirtió al Zodiaco en un caso único fue su relación activa con la prensa. A partir de julio de 1969, comenzó a enviar cartas a varios periódicos de California —entre ellos el San Francisco Chronicle y el San Francisco Examiner— exigiendo que las publicaran en portada bajo amenaza de matar más personas.
En esas cartas incluía detalles de los crímenes que solo el asesino podría conocer, lo que confirmó su autenticidad. También adjuntó cuatro criptogramas: mensajes cifrados que, según él, contenían su identidad.
El Zodiaco no solo mató. Convirtió su caso en un juego: contra la policía, contra la prensa, contra la sociedad. Y ganó.
Los cifrados: dos sin resolver hasta hoy
El primer criptograma, conocido como el “408 cipher”, fue descifrado apenas un mes después de recibirse, en agosto de 1969, por Donald Harden, un maestro de escuela secundaria de Salinas. El mensaje decía: “Me gusta matar porque es muy divertido. Es más divertido que matar caza en el bosque, porque el hombre es el animal más peligroso“. Terminaba afirmando que su nombre nunca sería conocido.
El segundo criptograma de importancia, el llamado “Z340”, permaneció sin resolver durante 51 años. En diciembre de 2020, un equipo internacional de tres matemáticos y programadores lo descifró usando algoritmos computacionales. Los otros dos criptogramas —el “Z13” y el “Z32″— siguen sin descifrar.
Los sospechosos
El único sospechoso que la policía señaló públicamente fue Arthur Leigh Allen, un exmaestro de escuela primaria con antecedentes por abuso sexual que vivía en Vallejo. Varios testigos lo señalaron, su comportamiento fue considerado sospechoso por múltiples detectives y usaba un reloj de la marca Zodiac —el mismo símbolo que el asesino usaba para firmar sus cartas. Sin embargo, las pruebas de ADN disponibles no lo vincularon de forma concluyente, y Allen murió en 1992 sin ser imputado.
En 2021, el grupo de investigadores civiles “The Case Breakers” señaló a Gary Francis Poste, un veterano de la Fuerza Aérea fallecido en 2018. El FBI no confirmó ni descartó públicamente esta teoría.
Por qué sigue sin resolverse
Varios factores conspiraron contra la resolución del caso: la jurisdicción dividida entre múltiples condados sin coordinación efectiva, las cartas manipuladas por periodistas antes de entregarlas a la policía —destruyendo posibles huellas—, y las técnicas de ADN de los años sesenta inexistentes. El sospechoso más señalado murió sin ser juzgado.
El caso del Asesino del Zodiaco permanece abierto y oficialmente sin resolver. Las autoridades de California siguen aceptando pistas.
Preguntas frecuentes
¿Quién es el Asesino del Zodiaco? +
¿Cuántas víctimas tuvo? +
¿Se resolvieron los mensajes cifrados? +
¿Cuál es el principal sospechoso? +
¿Por qué no fue capturado? +
¿Qué decía el primer mensaje descifrado? +
Fuentes
Este expediente se basa en documentación pública y registros de archivo, entre ellos: el artículo de referencia de Wikipedia en español, el análisis de Infobae (2024) y la cobertura de Webipedia. Última revisión: julio de 2026.