El secuestro de los hermanos Jorge y Juan Born, herederos del grupo económico Bunge y Born —entonces el mayor conglomerado industrial de Argentina—, por la organización guerrillera peronista Montoneros en septiembre de 1974, sigue siendo, medio siglo después, uno de los secuestros con los rescates más altos jamás pagados en la historia.

Una operación de menos de dos minutos

El 19 de septiembre de 1974, tras meses de planificación, un comando de aproximadamente 30 personas de Montoneros emboscó el vehículo en el que viajaban Jorge Born, de 40 años, director de la empresa, y su hermano Juan, de 39, gerente de la firma, en la localidad de Olivos, cerca de Buenos Aires. Durante la operación, conocida internamente como «Operación Mellizas», los atacantes mataron al chofer y a un gerente de la empresa que viajaban con ellos, antes de secuestrar a ambos hermanos.

Meses de cautiverio en la oscuridad

Según el testimonio directo de Jorge Born, ambos hermanos permanecieron durante meses, sin saberlo el uno del otro, en celdas contiguas de apenas seis metros cuadrados, a oscuras, con un balde como único medio de higiene, dentro de lo que Montoneros denominaba internamente una «cárcel del pueblo».

Una negociación de meses

La operación de secuestro fue comandada por Roberto Quieto, apodado «el Negro» —quien sería posteriormente desaparecido en 1975 y juzgado en ausencia como traidor por la propia organización—, con la participación adicional del periodista y militante Rodolfo Walsh, quien aportó información de inteligencia para la operación desde su rol dentro de la estructura de Montoneros. Durante las negociaciones, que se extendieron por meses, Montoneros llegó a exigir hasta 100 millones de dólares, cifra que gradualmente fue reduciendo durante conversaciones tensas entre un negociador montonero que se hacía llamar Güemes y el abogado Videla Aranguren, representante de la familia Born.

La liberación escalonada

Juan Born fue liberado tras aproximadamente seis meses de cautiverio, luego de que sufriera un problema de salud durante su reclusión que aceleró parte de la negociación. Jorge Born permaneció cautivo durante nueve meses en total, siendo finalmente liberado tras el pago del rescate acordado.

Uno de los rescates más altos de la historia

Bunge y Born terminó pagando, en cuotas sucesivas, un total de 60 millones de dólares de la época —según una estimación publicada en 2015, equivalentes a más de 260 millones de dólares de ese año—, una de las cifras más altas jamás pagadas por un secuestro; Guinness World Records atribuye el récord de la era moderna a los rescates que pagaron en Hong Kong los empresarios Walter Kwok y Victor Li, secuestrados en 1996 y 1997, que sumaron 206 millones de dólares.

Un misterio financiero nunca resuelto

El destino final de gran parte de ese dinero permaneció como uno de los misterios no resueltos de la Argentina de los años 70. Investigaciones judiciales posteriores, incluyendo exhortos internacionales dirigidos a bancos de Cuba —donde se sospechaba que parte del dinero había sido depositado por dirigentes montoneros exiliados—, no lograron confirmar la existencia de cuentas vinculadas a esa suma. La ruta completa del dinero, que según reportes posteriores llegó a involucrar transferencias entre Suiza y Cuba, y presuntamente contribuyó incluso a financiar a represores y guerrilleros en años posteriores, nunca fue completamente esclarecida.

Una asociación insólita décadas después

En uno de los giros más extraordinarios documentados sobre este caso, Jorge Born se asoció comercialmente en años posteriores con Rodolfo Galimberti, uno de sus propios secuestradores, en una empresa de marketing. Además, el grupo Bunge y Born aportó dos ministros de Economía durante la presidencia de Carlos Menem, y Jorge Born llegó a defender públicamente una amnistía amplia que alcanzara tanto a exguerrilleros como a represores.

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso de los hermanos Born es un referente histórico central en Argentina sobre la magnitud extraordinaria que alcanzaron los secuestros extorsivos durante los años de violencia política previos a la última dictadura militar, y sobre las complejas y a veces contradictorias relaciones que se establecieron posteriormente entre algunas de las víctimas de esos secuestros y sus propios captores en las décadas siguientes, en un capítulo de la historia reciente argentina que sigue generando investigación periodística e histórica hasta hoy.

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Más casos en la sección Secuestros.

Fuentes consultadas

  • Infobae, «Las conversaciones inéditas entre Born y los Montoneros: cómo pagaron USD 60 millones, el mayor rescate de la historia» (julio de 2023), con transcripción directa de las negociaciones entre el abogado Videla Aranguren y el negociador montonero que se hacía llamar Güemes.
  • La Nación, «La historia secreta del botín de los montoneros» y «Born, el empresario poderoso que se asoció a su secuestrador», con cronología completa del destino del dinero y la asociación posterior con Rodolfo Galimberti.
  • La Tercera, «A 40 años del secuestro de los 60 millones», con cronología detallada de la «Operación Mellizas» y el rol de Jorge Born padre en las negociaciones iniciales.
  • Diario Democracia, «Born: historia de un secuestro», con detalle del libro de investigación de María O’Donnell y el testimonio exclusivo de Jorge Born.
  • Traficantes.net, «El secuestro de los Born», con la reconstrucción del secuestro y del pago del rescate.

Nota editorial: este artículo documenta el contexto histórico y político del secuestro de forma objetiva, presenta los hechos periodísticamente establecidos sobre el destino del rescate sin especular más allá de lo documentado, y menciona la asociación comercial posterior entre Jorge Born y Rodolfo Galimberti como un hecho público y ampliamente reportado, sin emitir juicio editorial sobre esa decisión personal.