La desaparición y muerte de María Viviana Haeger Massé, una contadora de Puerto Varas, en el sur de Chile, en 2010, es uno de los casos judiciales más seguidos y controvertidos de la última década en ese país, en gran parte por el insólito lugar donde finalmente se halló su cuerpo: el ático de su propia vivienda.

La desaparición

El 29 de junio de 2010, Viviana Haeger desapareció de su casa. Su esposo, Jaime Anguita, un ingeniero de 52 años, encabezó campañas públicas para intentar recabar información sobre su paradero, sin resultado. La Fiscalía de Puerto Varas comenzó a analizar sus movimientos bancarios, y el fiscal regional de Los Lagos confirmó la realización de diligencias autorizadas judicialmente, incluyendo interceptaciones telefónicas.

El hallazgo del cuerpo

El 10 de agosto de 2010, más de un mes después de su desaparición, el cuerpo de Viviana fue hallado en el ático de su propia casa. Las primeras diligencias se enfocaron en determinar cómo el cadáver había llegado hasta ese lugar. La madre de Viviana, Delia Massé, responsabilizó directamente a su yerno, declarando: «Llevaban 18 años casados y él la humillaba en todo momento. Además, tenía una vida paralela, con otra familia.»

Resultados forenses iniciales contradictorios

El fiscal regional Alberto Ayala declaró inicialmente que los informes preliminares no mostraban evidencia de lesiones o traumatismos atribuibles a terceros, ni evidencia de que el cuerpo hubiera sido arrastrado hasta el lugar. La autopsia inicial del Servicio Médico Legal de Temuco descartó en un primer momento la intervención de terceros y el uso de armas. Sin embargo, un peritaje adicional encargado posteriormente por el Ministerio Público, a cargo del fiscal Naín Lamas, concluyó que la causa de muerte fue por asfixia, lo que finalmente orientó la investigación hacia la hipótesis de un homicidio.

Una investigación marcada por dramas internos

El caso estuvo plagado de dificultades investigativas desde el inicio, según reclamó reiteradamente la familia de la víctima, generando incluso la suspensión de seis peritos de la Policía de Investigaciones (PDI) por presuntas irregularidades en el manejo de la evidencia.

El juicio

El juicio oral comenzó en el Tribunal Oral en lo Penal de Puerto Montt contra dos acusados: Jaime Anguita Medel, esposo de la víctima, y José Pérez Mancilla, un carpintero. La Fiscalía sostuvo que se trataba de un crimen por encargo, señalando que Anguita habría actuado como autor inductor, solicitando para él la pena de presidio perpetuo calificado, mientras que para Pérez Mancilla, como autor material del homicidio calificado, solicitó 17 años de presidio. Durante el juicio, participaron más de 150 testigos y medio centenar de peritos, a lo largo de varias semanas.

Un veredicto que absolvió al esposo

En 2017, tras siete años de proceso judicial, el tribunal absolvió a Jaime Anguita del cargo de parricidio, determinando que la acusación en su contra no contaba con fundamento suficiente. Pérez Mancilla, quien durante el juicio culpó directamente a Anguita como el autor intelectual del crimen, fue el único condenado, confesando finalmente su responsabilidad material en el asesinato.

La libertad condicional del único condenado

Pérez Mancilla permaneció en prisión desde su detención en diciembre de 2015, con dos años descontados por el tiempo que pasó en prisión preventiva. Tras cumplir ocho de sus diez años de condena, presentó una solicitud de libertad condicional ante la comisión revisora de la Corte de Apelaciones de Valdivia, que le fue concedida el 13 de abril de 2023. Al ser consultado sobre su liberación, declaró simplemente: «Eso ya pasó, quiero estar tranquilo.»

Consecuencias legales posteriores

Tras su absolución, Jaime Anguita y sus hijas presentaron una demanda millonaria contra el Estado chileno, buscando compensación por lo que consideraron un proceso judicial injusto que los mantuvo bajo sospecha e incluso, en el caso de Anguita, en prisión preventiva, antes de su absolución final. En diciembre de 2025, el Segundo Juzgado Civil de Puerto Montt rechazó íntegramente esa demanda, de cerca de 2.000 millones de pesos.

La adaptación de Netflix

El 11 de mayo de 2022, Netflix estrenó 42 días en la oscuridad, descrita como su primera producción 100% realizada en Chile, una ficción inspirada libremente en el caso Haeger. El abogado que representó a la familia en el proceso judicial declaró sobre el impacto duradero del caso: «Lo que vivieron es una tragedia que tiene consecuencias todos los días.»

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso Haeger es un referente central en Chile sobre las dificultades forenses de establecer con certeza la causa de muerte y la responsabilidad penal cuando los informes periciales iniciales entregan conclusiones contradictorias, y sobre las consecuencias legales y personales que enfrentan personas señaladas públicamente como sospechosas durante años de investigación, incluso cuando finalmente son absueltas por los tribunales.

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Fuentes consultadas

  • Emol, «Cronología del Caso Haeger: Desde su desaparición en 2010 al veredicto que dejó en libertad a su esposo» (2017), con cronología completa verificada de los hechos y la cita textual de Delia Massé.
  • Fiscalía de Chile (fiscaliadechile.cl), «Caso Viviana Haeger: En inicio de juicio oral Fiscal Lamas afirma que se trata de un crimen por encargo» y «Informe pericial indica que muerte de contadora sería por acción de terceros», con detalle judicial oficial de las acusaciones y penas solicitadas.
  • 13.cl, «Condenado por crimen de Viviana Haeger queda en libertad condicional», con la cita textual completa de José Pérez Mancilla tras su liberación.
  • La Cuarta, «¡Todo lo que debes saber sobre el controversial caso Haeger!», con detalle de las distintas teorías presentadas durante el juicio.
  • T13, archivo «Todo sobre viviana haeger», con confirmación de la serie de Netflix «42 días en la oscuridad» y la demanda posterior contra el Estado chileno.

Nota editorial: este artículo distingue explícitamente entre la absolución judicial confirmada de Jaime Anguita y la condena de José Pérez Mancilla como único responsable formalmente confirmado del crimen, sin atribuir responsabilidad penal adicional a Anguita más allá de lo que el tribunal determinó en su fallo final.