El caso conocido como «El Vigilante de Westfield» (The Watcher of Westfield), en Nueva Jersey, es uno de los casos de acoso sin resolver más desconcertantes de Estados Unidos: una familia recibió cartas amenazantes de un remitente anónimo que afirmaba vigilar su nueva vivienda incluso antes de mudarse, llevándolos finalmente a nunca habitar la casa que habían comprado.

La compra de la casa

En junio de 2014, Derek y Maria Broaddus compraron una vivienda de seis habitaciones en el número 657 de Boulevard, en Westfield, Nueva Jersey, por 1,3 millones de dólares, en el pueblo donde Maria había crecido. Poco después de cerrar la compra, pero antes de mudarse, la familia recibió la primera de varias cartas anónimas escritas a máquina.

Las cartas

El remitente, quien firmaba simplemente como «El Vigilante» (The Watcher), escribió en su primera carta que la casa había sido «objeto de fascinación» para su familia durante décadas, y que, con el edificio próximo a cumplir 110 años, él había sido «puesto a cargo de vigilar y esperar su segunda venida». Cartas posteriores identificaron a los miembros de la familia por nombre, advirtiendo que los vigilaría de cerca una vez que se mudaran: «Todas las ventanas y puertas de 657 Boulevard me permiten observarlos y rastrearlos mientras se mueven por la casa.» Una carta adicional expresó un inquietante deseo de que la casa se llenara de «sangre joven» —en referencia a los hijos de la pareja—, pidiendo que se les permitiera «dormir en 657 Boulevard».

Una familia que nunca llegó a mudarse

Ante estas amenazas, los Broaddus decidieron renovar la vivienda antes de mudarse, pero continuaron recibiendo cartas incluso durante ese proceso, incluyendo una que se quejaba de los cambios realizados: «La casa está llorando por todo el dolor que está atravesando. La han cambiado y la han vuelto tan elegante.» Seis meses después de recibir la primera carta, la familia decidió no mudarse nunca a la vivienda, optando por alquilarla en su lugar mientras vivían con la madre de Maria.

Una investigación sin resultados

La policía de Westfield investigó las cartas sin hallar huellas dactilares, rastro digital, ni evidencia alguna que ubicara a un sospechoso en la escena. Los antiguos propietarios de la vivienda, John y Andrea Woods, relataron haber recibido una sola carta similar en sus 23 años viviendo en la casa, aunque la desecharon por haber llegado justo antes de mudarse.

Un intento fallido de demanda legal

Los Broaddus intentaron vender la propiedad a un desarrollador que planeaba demoler la vivienda y dividir el terreno en dos lotes, y también presentaron una demanda relacionada con el caso, que finalmente fue desestimada, dejándolos atrapados con una propiedad que no podían habitar ni vender con facilidad debido a la reputación siniestra que «El Vigilante» le había dado a la casa.

La venta con una pérdida considerable

En julio de 2019, los Broaddus finalmente lograron vender la vivienda por aproximadamente 959.000 dólares —una pérdida de casi 400.000 dólares respecto del precio de compra original, considerando además impuestos, cuentas y honorarios de abogados e investigadores privados contratados durante el proceso—. Según reportes periodísticos posteriores, los nuevos propietarios no han recibido cartas adicionales de «El Vigilante».

Un caso que permanece abierto, sin investigación activa

La Fiscalía del Condado de Union confirmó a medios de comunicación que la investigación sobre la identidad de «El Vigilante» no está actualmente activa, aunque el caso técnicamente permanece abierto. Un periodista que investigó extensamente el caso para un artículo de New York Magazine en 2018 señaló que la única forma de resolver definitivamente el misterio sería mediante una coincidencia de ADN o una confesión directa, y que varias teorías sobre posibles sospechosos circuladas a lo largo de los años habían sido desestimadas.

La adaptación de Netflix

En 2022, Netflix estrenó la serie The Watcher, creada por Ryan Murphy y protagonizada por Naomi Watts y Bobby Cannavale, basada libremente en el caso real, aunque con elementos dramáticos ficticios añadidos para la producción televisiva. Los Broaddus optaron por permanecer en Westfield tras vender la vivienda, mudándose a una casa «más pequeña, aunque encantadora» en otra zona del pueblo, según reportes periodísticos posteriores al estreno de la serie.

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso de «El Vigilante» es un referente central en discusiones sobre el impacto psicológico devastador que el acoso anónimo sostenido puede tener sobre una familia, incluso en ausencia de violencia física directa, y sobre las limitaciones legales que enfrentan las víctimas de acoso cuando el sistema judicial no logra identificar ni responsabilizar a un remitente anónimo, dejando a las familias afectadas con pérdidas económicas y emocionales significativas sin resolución.

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Más casos en la sección Casos Fríos.

Fuentes consultadas

  • TODAY, «‘The Watcher’ real family: Where the Broadduses are now» y «‘The Watcher’ Letters: Read The Creepy Messages Sent To Broaddus Family», con la cita textual completa de las cartas originales.
  • Wikipedia (en inglés), entrada «The Watcher of Westfield, New Jersey», con cronología verificada de los hechos entre 2014 y 2019.
  • StyleCaster, «Where Are Maria, Derek Broaddus Now? ‘The Watcher’ Real Family, Story», con confirmación de la Fiscalía del Condado de Union sobre el estado inactivo de la investigación.
  • South China Morning Post, «What happened to The Watcher’s real-life Broaddus family», con la cita textual sobre las únicas formas posibles de resolver el caso (ADN o confesión).
  • The Gross Law Group, «The Case of The Watcher House: When a Dream Home Turns Into a Nightmare», con detalle legal de la demanda desestimada.
  • Fox News, «New Jersey home stalked by ‘The Watcher’ up for sale again», cobertura original de 2015 sobre el intento de venta de la propiedad.

Nota editorial: este artículo protege deliberadamente la privacidad de la ubicación actual de la familia Broaddus, y distingue explícitamente entre los hechos reales documentados del caso y los elementos dramáticos ficticios añadidos en la adaptación televisiva de Netflix de 2022.