Peter Thomas Anthony Manuel, conocido como la «Bestia de Birkenshaw», fue condenado por el asesinato de siete personas en la región de Lanarkshire, Escocia, entre 1956 y 1958. Su caso es recordado tanto por la brutalidad de sus crímenes como por un episodio judicial extraordinario: durante su propio juicio, en el que se representó a sí mismo, interrogó directamente al hombre inocente que había pasado 67 días encarcelado por uno de sus asesinatos.

Un patrón que comenzó siendo descartado

El 2 de enero de 1956, Anne Kneilands, de 17 años, fue asesinada cerca de East Kilbride mientras se dirigía a una cita; su cráneo fue partido y la policía determinó que había corrido aterrorizada de su atacante antes de morir. Manuel fue interrogado por este crimen, pero no se presentaron cargos en su contra por falta de pruebas; confesó su participación en 1958, ya bajo custodia por otros crímenes, aunque en el juicio el juez ordenó al jurado absolverlo de este asesinato por falta de pruebas que respaldaran esa confesión.

Un hombre inocente encarcelado por su crimen

El 17 de septiembre de 1956, Manuel irrumpió en la vivienda de la familia Watt en Burnside, cerca de Glasgow, disparando y matando a Marion Watt, de 45 años, a su hija Vivienne, de 16, y a la hermana de Marion, Margaret Brown, de 41, mientras dormían. William Watt, esposo de Marion, se encontraba de vacaciones de pesca en ese momento, pero fue arrestado y permaneció recluido en la prisión de Barlinnie durante 67 días bajo sospecha de haber cometido él mismo el triple asesinato de su propia familia, antes de ser liberado. Posteriormente, Manuel se encontró con Watt en un hotel de Glasgow y le reveló detalles específicos del interior de su propia vivienda que, según determinó la investigación, solo el verdadero asesino podría conocer.

Crímenes adicionales

El 28 de diciembre de 1957, Manuel secuestró y asesinó a Isabelle Cooke, de 17 años, y la enterró en un campo de la granja Burntbroom, adonde él mismo condujo a la policía tras su arresto en enero de 1958. El 1 de enero de 1958, irrumpió en la vivienda de la familia Smart en Uddingston, disparando y matando a Peter Smart, de 45 años, a su esposa Doris, de 42, y a su hijo Michael, de solo 10 años.

El arresto

Manuel fue arrestado el 14 de enero de 1958, después de que la policía rastreara billetes robados de la vivienda de la familia Smart hasta él, determinando que los había utilizado para pagar bebidas en un pub local. Bajo custodia, realizó una confesión completa por escrito, proporcionando detalles que, según los investigadores, solo el verdadero perpetrador podría conocer.

El juicio y la autodefensa

Durante su juicio en la Corte Superior de Glasgow, celebrado entre el 12 y el 29 de mayo de 1958, Manuel despidió a su propio abogado a mitad del proceso y asumió su propia defensa, interrogando personalmente a William Watt —el hombre inocente que había sido encarcelado por uno de sus crímenes— con una habilidad que llevó al propio juez a hacer comentarios sobre su desempeño. Sin embargo, no logró convencer al jurado de sus coartadas ni de su alegato de que las confesiones le habían sido arrancadas bajo presión; antes del juicio, varios psiquiatras lo habían declarado cuerdo y apto para ser juzgado. El 29 de mayo de 1958 fue declarado culpable de siete asesinatos.

La ejecución

El 11 de julio de 1958, Manuel fue ejecutado por ahorcamiento en la Prisión de Barlinnie, Glasgow, por el verdugo Harry Allen, convirtiéndose en uno de los últimos hombres ejecutados en Escocia. Sus últimas palabras fueron: «Suban el volumen de la radio y me iré tranquilo.»

Una cifra de víctimas más amplia sin confirmar

Es fundamental ser preciso: aunque Manuel fue condenado formalmente por siete asesinatos, muchos investigadores y personas cercanas al caso creyeron en su momento que pudo haber matado hasta 15 personas en total. Un jurado forense (coroner’s jury) atribuyó posteriormente a Manuel el asesinato de Sydney Dunn, un taxista de Newcastle cuyo cuerpo fue hallado en diciembre de 1957 cerca de Edmundbyers, en el condado de Durham, Inglaterra, aunque nunca fue formalmente juzgado por ese crimen específico debido a limitaciones jurisdiccionales tras su ejecución en Escocia.

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso Manuel es un referente histórico central en la criminología británica sobre los riesgos de encarcelar erróneamente a un sospechoso inicial mientras el verdadero perpetrador permanece libre, y es ampliamente citado como uno de los ejemplos más extraordinarios de un acusado que utilizó su propia defensa legal para confrontar públicamente, dentro del propio tribunal, a una de las personas indirectamente perjudicadas por sus crímenes.

Expedientes relacionados

Más casos en la sección Asesinos Seriales.

Fuentes consultadas

  • Wikipedia (en inglés), entrada «Peter Manuel», con cronología judicial verificada de las siete condenas y su ejecución.
  • HISTORY.com, «Scottish serial killer Peter Manuel arrested», con cronología completa de la investigación y el arresto de 1958.
  • Serial Killer Calendar, «Peter Thomas Anthony MANUEL», con detalle del encarcelamiento erróneo de William Watt durante 67 días y su posterior encuentro con Manuel.
  • Utterly Interesting, «Peter Manuel: Scotland’s ‘Beast of Birkenshaw'», con cronología completa del juicio y la cita textual de sus últimas palabras.
  • Glasgow Times (vía PressReader), «It took just 66 seconds to end life of notorious serial killer Peter Manuel», con cronología detallada de las víctimas y el proceso.
  • Killerpedia, «Peter Manuel – Scotland», con detalle del caso del taxista Sydney Dunn, atribuido a Manuel tras su ejecución.

Nota editorial: este artículo distingue explícitamente entre los siete homicidios por los que Manuel fue judicialmente condenado y las estimaciones no confirmadas de hasta 15 víctimas totales, y documenta el encarcelamiento erróneo de William Watt como un hecho central del caso sin atribuirle responsabilidad alguna a las autoridades que lo liberaron posteriormente al no hallar evidencia suficiente en su contra.