Entre 1972 y 1985, los nueve hijos de Marybeth y Joseph Tinning, de Schenectady, Nueva York, murieron todos antes de cumplir cinco años. Durante más de una década, los médicos y la comunidad atribuyeron las muertes sucesivas a una combinación trágica de mala genética, síndrome de muerte súbita del lactante y enfermedad. Solo tras la muerte de la novena hija, Tami Lynne, de cuatro meses, en diciembre de 1985, se abrió una investigación criminal que terminó con la condena de Marybeth Tinning por ese único homicidio.

Es fundamental precisar, antes de cualquier otro detalle: Tinning fue acusada formalmente de tres muertes y juzgada y condenada por una sola, la de Tami Lynne. Las autoridades sospechan que también mató a otros siete de sus hijos, pero esas siete muertes nunca fueron judicialmente probadas como homicidios ni derivaron en cargos que llegaran a juicio.

Nueve muertes en trece años

Marybeth Roe nació en 1942 en Duanesburg, Nueva York, y se casó con Joseph Tinning, empleado de General Electric, en 1965. Entre 1972 y 1985, la pareja perdió a sus nueve hijos, todos antes de los cinco años: tres de ellos murieron en un lapso de apenas dos meses a comienzos de 1972 (con edades de 8 días, 2 años y 4 años), y los siguientes seis fallecieron de forma espaciada en los años posteriores. Uno de los niños, Michael, no era hijo biológico de la pareja sino adoptado, un dato que la investigación posterior consideró relevante porque descartaba una explicación puramente genética para el patrón.

Durante años, cada muerte individual se explicó médicamente de forma aislada —síndrome de muerte súbita del lactante, convulsiones, causas indeterminadas— sin que ningún profesional conectara los nueve casos entre sí como un patrón. Las autoridades creen hoy que la primera de las nueve muertes, la de su primer hijo, sí pudo deberse a causas naturales; las sospechas se concentran en las ocho posteriores.

El envenenamiento de su esposo (1974)

En 1974, Joseph Tinning fue hospitalizado por envenenamiento con barbitúricos tras haber bebido jugo de uva que, según se determinó, contenía pastillas trituradas. Joseph optó por no presentar cargos contra su esposa en ese momento, y el episodio no derivó en investigación criminal hasta más de una década después.

La investigación de 1985-1987

La muerte de Tami Lynne, la novena y última hija de la pareja, en diciembre de 1985, finalmente activó una investigación criminal seria. Las autoridades reconstruyeron el patrón completo de las nueve muertes y, en 1987, Tinning fue procesada por asesinato en segundo grado por la muerte de Tami Lynne. El jurado la declaró culpable el 17 de julio de 1987 y fue sentenciada a entre 20 años y cadena perpetua.

Durante el proceso y en audiencias posteriores, Tinning ofreció distintas versiones sobre lo ocurrido. En una audiencia de libertad condicional de 2011 llegó a declarar: “Después de las muertes de mis otros hijos… simplemente perdí el control”, una declaración que se interpretó como una admisión parcial respecto a Tami Lynne, pero que nunca se tradujo en cargos adicionales por las otras muertes. En comparecencias posteriores continuó negando haber dañado a sus demás hijos, atribuyendo esas muertes a causas médicas.

La libertad condicional: seis negativas y una liberación

Tinning se convirtió en elegible para libertad condicional en 2007, y fue rechazada en seis ocasiones consecutivas. La junta de libertad condicional del estado de Nueva York citó repetidamente su falta de comprensión plena de la gravedad de sus actos y un remordimiento que consideró “superficial en el mejor de los casos”. En julio de 2018, en su séptima audiencia, la junta finalmente concedió su liberación. Salió de la Prisión Correccional Taconic, en Bedford Hills, el 21 de agosto de 2018, a los 75 años, tras 31 años de reclusión.

Su liberación generó una fuerte reacción pública y política en Nueva York; el senador estatal Jim Tedisco declaró públicamente que, en su opinión, Tinning nunca debería volver a ver la luz del día. Bajo los términos de su libertad, quedó sujeta a supervisión de por vida, con toque de queda y participación obligatoria en programas de consejería sobre violencia doméstica.

Dónde está hoy

Tinning regresó a vivir cerca de Schenectady, en el área donde había residido antes de su encarcelamiento, según confirmaron las autoridades correccionales sin precisar más detalles por motivos de privacidad. En julio de 2023, fue formalmente descargada de toda supervisión de libertad condicional, lo que significa que hoy vive sin restricciones legales derivadas de su condena. Tiene más de 80 años.

El debate clínico: Munchausen por poderes

El caso de Tinning se estudia habitualmente junto al de Marie Noe (Filadelfia, condenada por matar a ocho de sus diez hijos) como uno de los ejemplos de referencia sobre el patrón de filicidio múltiple vinculado, según algunos peritos, a formas del síndrome de Munchausen por poderes o a trastornos de personalidad severos no diagnosticados a tiempo. Es importante subrayar que ese marco clínico es una interpretación posterior de especialistas y periodistas, no un diagnóstico que constara en su condena judicial, que se limitó estrictamente al homicidio de Tami Lynne.

Fuentes consultadas

  • Wikipedia (en inglés) — cronología judicial, condena y liberación.
  • Associated Press / Fox News — cobertura de la concesión de libertad condicional en 2018.
  • Daily Gazette (Schenectady) — descarga de supervisión de libertad condicional en 2023.
  • PEOPLE — reportaje sobre su vida tras la excarcelación.
  • Grokipedia (síntesis con referencias verificables) — actas de las audiencias de libertad condicional.

Nota editorial: Marybeth Tinning fue condenada judicialmente por una sola muerte, la de su hija Tami Lynne. Las sospechas sobre las otras ocho muertes están ampliamente documentadas por las autoridades y la prensa, pero nunca fueron probadas en un tribunal ni derivaron en condena. Está en libertad y sin supervisión legal desde 2023.