Marcel André Henri Félix Petiot, conocido como «Doctor Satán» (Docteur Satan) o «el Carnicero de París», fue condenado por 26 asesinatos cometidos entre 1942 y 1944. Sus víctimas fueron sobre todo refugiados judíos que querían huir de la Francia ocupada por los nazis y a quienes engañó con la falsa promesa de una ruta de escape segura hacia Sudamérica.
Un historial preocupante desde joven
Petiot nació en 1897 en Auxerre, Francia. De joven fue expulsado de varias escuelas y empezó a consumir narcóticos. Su primera víctima probable fue Louise Delaveau, hija de una paciente anciana con la que mantuvo una relación en 1926. Cuando ella desapareció, la policía investigó y acabó descartando el caso como una fuga voluntaria.
Una fachada médica respetable
Tras mudarse a París, Petiot se labró una buena reputación como médico y atrajo a una amplia clientela. Su condición de médico le facilitó después ocultar sus crímenes.
El esquema durante la ocupación
Durante la ocupación nazi, Petiot montó una supuesta red clandestina de escape bajo el alias «Doctor Eugène». Ofrecía ayuda a judíos y a otras personas perseguidas para huir a Argentina y otros destinos de Sudamérica a través de Portugal. Les decía que necesitaban una inoculación antes de entrar al país de destino y aprovechaba ese momento para inyectarles cianuro.
Una cifra de víctimas en disputa
Petiot fue acusado de 27 asesinatos y condenado por 26. Él mismo llegó a decir que había atraído a 63 personas a su casa con promesas de ayuda, y algunas fuentes sugieren que las víctimas pudieron superar las 60. El caos de la guerra impide confirmar esa cifra mayor.
El descubrimiento
En marzo de 1944, los vecinos de su casa en el número 21 de la calle Le Sueur, en el distrito 16 de París, se quejaron de un olor insoportable y del humo que salía de la chimenea. Cuando la policía lo contactó, Petiot les pidió que esperaran su regreso antes de entrar. Al registrar la casa, los investigadores hallaron restos humanos, ropa de las víctimas, maletas con sus pertenencias y un pozo de cal viva.
La investigación
El inspector Georges-Victor Massu dirigió la investigación. Al principio se discutió si Petiot trabajaba para la Resistencia francesa o para la Gestapo. Su hermano Maurice admitió haber llevado cal viva a la casa, y él y la esposa de Petiot, Georgette, fueron arrestados junto con otros cómplices.
La captura
Petiot logró escapar durante un tiempo con un nombre falso y dejándose crecer la barba. Fue reconocido y arrestado el 31 de octubre de 1944 en una estación del metro de París.
Una defensa basada en el heroísmo de guerra
Petiot sostuvo hasta el final que solo había matado a «enemigos de Francia», soldados alemanes y agentes dobles, como parte de su trabajo con la Resistencia. Nunca presentó evidencia que respaldara esas afirmaciones.
El juicio
El juicio empezó en marzo de 1946 y se convirtió en un espectáculo mediático dentro y fuera de Francia. Su abogado, René Floriot, montó una defensa tenaz que le valió respeto profesional.
La condena y la ejecución
El 4 de abril de 1946, Petiot fue declarado culpable de 26 asesinatos con ánimo de lucro y condenado a muerte. Fue guillotinado el 25 de mayo de 1946 en la prisión de La Santé, en París.
Un legado cultural
El caso inspiró la película Docteur Petiot (1990) y ha sido estudiado por historiadores como parte del contexto del Holocausto y la ocupación nazi de Francia.
Por qué el caso sigue siendo relevante
El caso Petiot es un referente sobre cómo una persona puede explotar la desesperación de los perseguidos en una guerra, escudada en una fachada profesional respetable, y sigue estudiándose como uno de los asesinatos en serie mejor documentados del siglo XX en Europa.
Fuentes consultadas
- Encyclopaedia Britannica, «Marcel Petiot».
- Wikipedia (en inglés), «Marcel Petiot».
- The Line Up, «Doctor Satan: The Life and Murders of Marcel Petiot».
- Historyen.com, «Dr. Satan WW2 Crimes: The Horrific Tale of Marcel Petiot».
- Wikipedia (en inglés), «René Floriot».
- University of Manchester (Research Explorer), reseña de «L’affaire Petiot et la Shoah» de Jean-Marc Dreyfus.
Nota editorial: el artículo distingue entre las 26 condenas confirmadas y las estimaciones mayores de víctimas, que no pueden verificarse, y omite deliberadamente los detalles más extremos de los crímenes.