Earle Leonard Nelson, conocido como «el Hombre Gorila» (The Gorilla Man) o «el Estrangulador Oscuro» (The Dark Strangler), es responsable de la violación y asesinato de al menos 20 mujeres —la mayoría dueñas de pensiones— y una niña, a través de Estados Unidos y Canadá entre 1925 y 1927. En su momento, su cifra confirmada de víctimas fue la más alta jamás atribuida a una sola persona en la historia de Estados Unidos, posición que mantendría durante décadas antes de que casos posteriores, como el de Ted Bundy, recibieran mayor atención mediática.
Un patrón dirigido a mujeres que alquilaban habitaciones
Nelson, nacido Earle Leonard Ferral el 12 de mayo de 1897 en San Francisco, desarrolló un método consistente: respondía anuncios de «habitación en alquiler» o «se vende» publicados por mujeres, generalmente de mediana edad, que administraban pensiones o alquilaban cuartos de su propia vivienda. Una vez dentro, las estrangulaba y, en la mayoría de los casos, las agredía sexualmente después de muertas.
El inicio de la racha
La primera serie de asesinatos confirmados ocurrió en octubre de 1925 en Filadelfia: en apenas tres semanas, Olla McCoy, May Murray y Lillian Weiner murieron estranguladas en sus propios hogares, cada una tras colocar un cartel de «habitación en alquiler» en su ventana.
Una racha que se intensificó dramáticamente
Entre febrero de 1926 y junio de 1927, Nelson atacó a un ritmo creciente a través de múltiples estados y ciudades de Estados Unidos. El 20 de febrero de 1926, estranguló y violó a Clara Newman, de 60 años, el mismo día en que le alquiló una habitación en San Francisco. El 18 de noviembre de ese año, estranguló a la señora William Edmunds en esa misma ciudad, ocultando su cuerpo bajo la cama —un patrón que repetiría en casos posteriores—.
La identificación mediante marcas de mordida
Un elemento forense crucial para la investigación fue el hallazgo de marcas de dientes en los cuerpos de varias víctimas, que los investigadores lograron comparar posteriormente con la dentadura de Nelson, constituyendo una de las primeras aplicaciones documentadas de odontología forense en la resolución de un caso de asesinato en serie en la región.
La huida hacia Canadá
En junio de 1927, con la policía estadounidense siguiéndole de cerca, Nelson cruzó hacia Canadá. En Winnipeg, Manitoba, asesinó a dos víctimas adicionales en un lapso de apenas dos días: Lola Cowan, de 13 o 14 años (las fuentes varían), a quien violó, mutiló y ocultó bajo una cama antes de dormir toda la noche sobre ese mismo colchón; y Emily Patterson, de 27 años, hallada estrangulada bajo su propia cama por su esposo, quien se había arrodillado junto a esta para orar por su regreso seguro tras notar su desaparición esa misma tarde. Patterson fue la quinta víctima de Nelson en apenas 10 días.
La captura
Tras una intensa persecución policial, Nelson fue arrestado el 15 o 16 de junio de 1927 (las fuentes varían) en Killarney, Manitoba, cuando aparentemente intentaba regresar hacia Estados Unidos. Logró escapar brevemente de la custodia policial canadiense, siendo recapturado apenas 12 horas después.
El juicio
El juicio de Nelson por el asesinato de Emily Patterson comenzó el 1 de noviembre de 1927 en Winnipeg. Sus abogados intentaron sostener que padecía un trastorno mental que lo eximía de responsabilidad, presentando evidencia de que había sido previamente internado en un hospital psiquiátrico de California años antes de iniciar su racha de crímenes. Nelson mostró un comportamiento errático durante el proceso, afirmando actuar según la voluntad de Dios e interrumpiendo frecuentemente las audiencias. Un testimonio clave provino de un barbero que había notado una herida con sangre fresca en la cabeza de Nelson, respaldando la teoría de que Patterson lo había arañado mientras luchaba por su vida.
La condena
El 4 de noviembre de 1927, el jurado declaró a Nelson culpable del asesinato de Emily Patterson, rechazando su defensa de inimputabilidad por enfermedad mental, y fue sentenciado a morir en la horca.
La ejecución
El 13 de enero de 1928, a las 7:30 a.m., Earle Nelson fue ahorcado en la cárcel de Vaughan Street, Winnipeg, poniendo fin a 18 meses de terror que se habían cobrado al menos 22 vidas confirmadas.
Una cifra de víctimas que algunos historiadores consideran aún mayor
Es fundamental ser preciso: aunque las autoridades de la época atribuyeron a Nelson 22 asesinatos confirmados a través de evidencia circunstancial, dentaria y testimonial, nunca llegó a confesar formalmente la totalidad de sus crímenes, sosteniendo hasta el final que era inocente. Algunos análisis históricos posteriores sugieren que la cifra real de víctimas podría ser incluso más alta, sin que esto haya sido confirmado de manera concluyente.
Un caso que anticipó patrones estudiados décadas después
Investigadores y escritores de true crime señalan que el caso de Nelson ilustra cómo, incluso a comienzos del siglo XX, un asesino en serie podía operar con relativa facilidad durante más de un año, explotando las limitaciones de comunicación y coordinación entre las distintas agencias policiales de la época, un factor que contribuiría significativamente, décadas después, al desarrollo de bases de datos criminales interestatales y técnicas de perfilación geográfica.
Por qué el caso sigue siendo relevante
El caso Earle Nelson es un referente histórico central en la criminología estadounidense y canadiense como uno de los primeros asesinos en serie «de contacto sexual» (lust murderer) documentados del siglo XX, y continúa siendo citado como ejemplo temprano del uso de evidencia odontológica forense para vincular a un sospechoso con múltiples escenas del crimen en distintas jurisdicciones, décadas antes de que esa disciplina se consolidara formalmente dentro de la ciencia forense moderna.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Earle Nelson, el Hombre Gorila?+
Fue un asesino serial responsable de al menos 20 mujeres y una niña en Estados Unidos y Canadá entre 1925 y 1927. Estrangulaba a mujeres que alquilaban habitaciones o administraban pensiones. En su época tuvo la cifra de víctimas confirmada más alta atribuida a una sola persona en Estados Unidos.
¿Cómo fue capturado?+
Cruzó a Canadá en junio de 1927 y fue arrestado en Killarney, Manitoba, tras asesinar a dos víctimas en Winnipeg. Escapó brevemente de la custodia policial y lo recapturaron unas 12 horas después. Marcas de dientes halladas en varias víctimas se compararon con su dentadura.
¿Cómo terminó el caso de Earle Nelson?+
Fue condenado el 4 de noviembre de 1927 por el asesinato de Emily Patterson, y el jurado rechazó su defensa de enfermedad mental. Fue ahorcado el 13 de enero de 1928 en la cárcel de Vaughan Street, en Winnipeg.
Sigue tirando del hilo
- Ed Gein: el carnicero de Plainfield
- Richard Chase: el vampiro de Sacramento
- Albert Fish: el vampiro de Brooklyn
Fuentes consultadas
- Wikipedia (en inglés), entrada «Earle Nelson», con cronología biográfica y judicial verificada completa, incluyendo sus múltiples alias.
- All That’s Interesting, «50 Years Before Ted Bundy, Earle Nelson Was The Most Prolific Serial Killer In American History», con cronología detallada de sus primeros crímenes en Filadelfia y su cifra de víctimas en contexto histórico.
- Murderpedia, «Earle Leonard Nelson», con cronología biográfica completa desde su juventud hasta sus primeros ataques confirmados.
- Serial Killer Calendar, «Serial killer Earle Leonard NELSON», con detalle completo del hallazgo del cuerpo de Emily Patterson por su propio esposo y la cronología final del juicio.
- The True Crime Database, «Earle Nelson Gorilla Man Gorilla Killer», con detalle del rol de la evidencia forense (marcas de mordida) en la identificación del sospechoso.
- Kirkus Reviews, reseña de «The Gorilla Man Strangler Case» de Alvin J. Esau, con cronología detallada de los últimos crímenes de Nelson en Winnipeg y el testimonio del barbero presentado en el juicio.
Nota editorial: este artículo documenta explícitamente que Nelson nunca confesó la totalidad de los crímenes que se le atribuyeron, sosteniendo su inocencia hasta su ejecución, y presenta la cifra de 22 víctimas como la confirmada por la investigación de la época, señalando que algunas estimaciones históricas posteriores sugieren una cifra mayor sin confirmación concluyente.