Chisako Kakehi, apodada “la Viuda Negra” por la prensa japonesa en referencia a la araña que mata a su pareja tras el apareamiento, fue condenada a muerte en 2017 por envenenar con cianuro a tres hombres —incluido su propio esposo, apenas dos meses después de la boda— y por el intento de asesinato de un cuarto. Su condena quedó firme en 2021, tras el rechazo de su última apelación por parte de la Corte Suprema de Japón. Kakehi nunca llegó a ser ejecutada: murió el 26 de diciembre de 2024, a los 78 años, en el centro de detención de Osaka, mientras esperaba en el corredor de la muerte.

Una agencia matrimonial como caza de fortunas

Según estableció la investigación, Kakehi utilizó los servicios de una agencia de citas para conocer, de forma sistemática, a hombres mayores adinerados y sin hijos —un criterio que, según los fiscales, ella misma estipulaba explícitamente al inscribirse en el servicio—. Entre 2007 y 2013, mantuvo relaciones sucesivas con varios de estos hombres, entre 54 y 80 años, y comenzó los trámites para heredar sus bienes inmediatamente después de sus muertes. La fiscalía calculó que Kakehi acumuló alrededor de mil millones de yenes (unos 8,8 a 9 millones de dólares) en pagos de seguros de vida y herencias a lo largo de una década, aunque posteriormente perdió buena parte de esa fortuna en operaciones financieras fallidas.

Las víctimas y el patrón del cianuro

Las muertes por las que fue condenada ocurrieron entre 2012 y 2013 e incluyeron a su novio Masanori Honda, de 71 años; su novio Minoru Hioki, de 75 años; y su esposo Isao Kakehi, de 75 años, fallecido en diciembre de 2013, apenas dos meses después de que la pareja contrajera matrimonio. Un cuarto hombre, Toshiaki Suehiro, de 79 años —quien le había prestado a Kakehi unos 40 millones de yenes—, sobrevivió a un envenenamiento con cianuro atribuido a ella, aunque murió dos años después por causas relacionadas. La policía llegó a sospechar de su implicación en al menos otras siete muertes ocurridas en su entorno, entre ellas la de un prometido anterior, atribuida en su momento a un accidente de motocicleta, en cuyo organismo se hallaron rastros de cianuro al ser reexaminado; ninguna de esas muertes llegó a formar parte de la acusación formal.

La investigación: una autopsia que rompió el patrón de silencio

Durante años, las muertes de las parejas de Kakehi no fueron investigadas como crímenes: la policía las atribuyó inicialmente a enfermedades naturales, y la mayoría de los cuerpos no fueron sometidos a autopsia. El patrón se rompió cuando Isao Kakehi murió en su domicilio de Muko, en la prefectura de Kioto, en diciembre de 2013. Una autopsia posterior halló una dosis letal de ácido cianhídrico en su organismo. La policía de la prefectura de Kioto arrestó a Kakehi por esa muerte once meses después, y la investigación posterior conectó el caso con las muertes anteriores, hallando además rastros de cianuro entre los desechos de su vivienda.

El juicio: 135 días y la defensa de la demencia

El juicio de Kakehi, celebrado bajo el sistema japonés de jurado mixto, se convirtió en uno de los procesos más largos desde la introducción de ese sistema en 2009 —135 días de audiencias—, y atrajo una atención pública extraordinaria: más de 560 personas hicieron fila para presenciar la lectura del veredicto en el tribunal de Kioto.

Durante el juicio, Kakehi llegó a admitir haber matado a su esposo Isao, alegando que este no la había tratado bien en el aspecto financiero, para retractarse posteriormente de esa declaración. Su defensa argumentó que Kakehi padecía demencia —fue diagnosticada con un cuadro leve en 2016— y que su testimonio, incluida la confesión y su retractación posterior, no podía considerarse fiable en ese contexto. La jueza Ayako Nakagawa, del Tribunal de Distrito de Kioto, rechazó ese argumento: consideró que, pese al diagnóstico, Kakehi debía ser responsabilizada por crímenes “calculados y maliciosos, cuidadosamente preparados de antemano” y “motivados por la codicia”. La magistrada señaló además que Kakehi, quien en algún momento había declarado que “moriría sonriendo” si era ejecutada, no mostró remordimiento genuino y “trató con ligereza la vida humana”. El 7 de noviembre de 2017 fue condenada a morir en la horca.

Las apelaciones y la condena firme

La defensa de Kakehi apeló ante el Tribunal Superior de Osaka, insistiendo en el argumento de la demencia; la apelación fue rechazada en mayo de 2019. Un último recurso ante la Corte Suprema de Japón también fue rechazado, y la sentencia quedó definitivamente firme el 29 de junio de 2021. La jueza que confirmó la decisión final, Yuko Miyazaki, describió el método de Kakehi —acercarse a víctimas mayores a través de una agencia matrimonial, ganarse su confianza y después envenenarlas— como “astuto e implacable”. Ya con la condena firme, su defensa presentó en 2022 una solicitud de revisión del juicio, sosteniendo que la muerte de su esposo se había debido a una enfermedad; el tribunal la rechazó en marzo de ese mismo año.

La muerte en el corredor de la muerte

Kakehi nunca llegó a ser ejecutada. El 26 de diciembre de 2024 fue hallada inconsciente en el centro de detención de Osaka y trasladada a un hospital, donde se confirmó su fallecimiento ese mismo día, a los 78 años. Las autoridades no determinaron públicamente una causa de muerte. Japón es uno de los pocos países desarrollados que mantiene y aplica activamente la pena de muerte, con ejecuciones que se llevan a cabo mediante ahorcamiento y, característicamente, con un preaviso mínimo tanto al condenado como al público; en el caso de Kakehi, la muerte por causas naturales adelantó ese desenlace antes de que la ejecución se produjera.

Casos relacionados

Fuentes consultadas

  • The Japan Times — cobertura de su muerte en el centro de detención de Osaka en diciembre de 2024 y del rechazo de la solicitud de revisión en marzo de 2022.
  • CNN — cobertura completa del juicio, las apelaciones y la confirmación final de la condena en 2021.
  • BBC News — cobertura de la sentencia original de 2017 y los argumentos sobre la demencia de Kakehi.
  • Wikipedia (en inglés) — cronología judicial y biográfica completa, incluidas las fechas de nacimiento y fallecimiento.
  • CBS News (vía AFP) — confirmación de las circunstancias de su muerte a los 78 años.

Nota editorial: Chisako Kakehi tuvo una condena a muerte firme desde 2021, pero falleció el 26 de diciembre de 2024 en el corredor de la muerte, por causas no determinadas públicamente, antes de que se llevara a cabo la ejecución. El caso está judicialmente cerrado. Datos verificados en agosto de 2026.