Retrato fotografico real de Lizzie Borden, tomado en 1890
Lizzie Borden, retrato de 1890. Fotografia de dominio publico (autor desconocido, obra anterior a 1931).

Los hechos del 4 de agosto de 1892

La mañana del 4 de agosto de 1892, en Fall River, Massachusetts, Andrew Borden y su esposa Abby fueron hallados muertos en su vivienda, asesinados a golpes de hacha. Su hija menor, Lizzie Borden, entonces de 32 años, fue acusada de ambos homicidios y juzgada al año siguiente. Según consta en los registros del juicio recopilados por el sitio especializado Famous Trials, de la Universidad de Missouri-Kansas City, Abby Borden murió primero, alrededor de las 9:30 a.m., por 18 o 19 golpes de hacha en la parte de atrás de la cabeza, mientras se encontraba en la habitación de huéspedes del segundo piso. Andrew Borden regresó a la vivienda alrededor de las 11:00 a.m., conversó brevemente con Lizzie, y se recostó a descansar en la sala, donde fue asesinado poco después con 10 u 11 golpes de hacha que, según describen registros de la época, dejaron su rostro irreconocible.

La empleada doméstica de la familia, Bridget Sullivan, se encontraba lavando ventanas en el exterior de la vivienda durante el primer homicidio y descansando en su habitación del tercer piso durante el segundo. Según su propio testimonio, fue Lizzie quien la llamó gritando: “¡Maggie, baja! Padre está muerto. Alguien entró y lo mató.” Una vecina, Adelaide Churchill, fue la primera persona externa en ser alertada por Lizzie ese día.

La evidencia presentada contra Lizzie Borden

Es importante distinguir aquí entre la evidencia que el jurado sí evaluó durante el juicio y la que el juez decidió excluir, una distinción que, según coinciden múltiples fuentes especializadas en el caso, resultó determinante para el resultado final.

Evidencia presentada al jurado: ausencia total de evidencia forense directa —según señaló el propio abogado defensor, no había ni una mancha de sangre ni un arma vinculada directamente a Lizzie, y toda la evidencia presentada era circunstancial—; inconsistencias en su relato, ya que declaró haber estado en el granero buscando plomos de pesca durante el período en que su padre fue asesinado, sin que se hallaran huellas en el polvo del suelo de esa zona; la quema de un vestido tres días después de los homicidios, que según ella estaba manchado de pintura, frente a su amiga Alice Russell, quien le advirtió que no lo hiciera; un patrón de acceso limitado a la vivienda, cuya distribución sin pasillos en el segundo piso hacía poco plausible que un intruso hubiera entrado y salido sin ser visto; y tensión familiar documentada por fricciones económicas entre Lizzie, su hermana Emma y su padre.

Evidencia excluida del juicio por decisión judicial: un intento de Lizzie de comprar ácido prúsico un día antes de los homicidios, alegando que lo necesitaba para limpiar un abrigo de piel —el farmacéutico se negó a venderlo sin receta—, y el testimonio que dio durante la investigación previa (inquest), en el que sus respuestas a la policía fueron inconsistentes entre sí. Según documenta LegalClarity, la exclusión de estos dos elementos debilitó significativamente el caso de la fiscalía, dejando solo el hacha sin mango hallada en el sótano —que pudo haber sido el arma, aunque nunca se confirmó con certeza— y el vestido quemado como pilares centrales de la acusación.

La investigación y el juicio

El 20 de junio de 1893, tras solo entre 40 minutos y una hora y media de deliberación —las fuentes varían en ese dato—, un jurado compuesto enteramente por hombres declaró a Lizzie Borden no culpable de ambos cargos. Nadie más fue acusado jamás por los crímenes, que permanecen oficialmente sin resolver hasta la fecha. Este artículo presenta la evidencia tal como fue conocida durante la investigación y el juicio, distinguiendo lo que el jurado evaluó de lo que el propio juez excluyó del proceso, y dejando explícito que, legalmente, Lizzie Borden está absuelta y no debe presentarse como culpable, aunque buena parte de los historiadores del caso consideren la evidencia circunstancial como sólida.

Lizzie Borden fue absuelta en 1893. Que sea inocente ante la ley y que el crimen siga sin resolver son, jurídicamente, la misma cosa.

Por qué fue absuelta: los factores que distintos historiadores señalan

Es importante diferenciar aquí entre el razonamiento legal formal del jurado y los factores sociales que múltiples historiadores del caso —como Joseph Conforti, en su libro académico Lizzie Borden on Trial— han documentado como influyentes en el resultado. Primero, el estándar legal de duda razonable: al no existir evidencia forense directa, la defensa argumentó exitosamente que la totalidad del caso dependía de inferencias circunstanciales, insuficientes para una condena penal. Segundo, estereotipos de género de la época: según documenta Smithsonian Magazine, citando a Conforti, la defensa presentó deliberadamente a Lizzie con un atuendo y comportamiento que reforzaban una imagen victoriana de fragilidad femenina, aunque un médico citado en la época llegó a argumentar en sentido contrario. Tercero, clase social y nativismo: la posición social acomodada de la familia Borden y el hecho de que Lizzie fuera una mujer nacida en EE. UU., blanca, anglosajona y protestante, activa en su iglesia, contrastaba con estereotipos de la época sobre la criminalidad asociada a inmigrantes, según documenta Smithsonian Magazine.

Es importante ser preciso: estos son factores que historiadores consideran influyentes en el resultado del juicio, no una afirmación de que el jurado actuó de forma incorrecta o que Lizzie era culpable. El sistema legal la absolvió, y esa absolución es el único hecho jurídicamente establecido sobre su responsabilidad penal.

Las teorías alternativas y por qué el caso sigue sin resolver

A lo largo de más de un siglo se han propuesto teorías alternativas, ninguna respaldada por evidencia concluyente: que Bridget Sullivan, la empleada doméstica, cometiera los crímenes sola o en complicidad con Lizzie por un supuesto descontento con la familia; que un intruso desconocido —la teoría que la propia defensa sostuvo durante el juicio— haya sido el responsable, aunque los investigadores de la época la consideraron poco plausible; que Lizzie actuara en un estado disociativo (fuga psicógena), como propuso la escritora Victoria Lincoln en 1967; o que hubiera sido víctima de abuso por parte de su padre, teoría sin evidencia documental directa que, según señala Britannica, es difícil de verificar por lo poco que se discutía ese tipo de tema en la época. El caso sigue sin resolver precisamente porque ninguna de estas teorías cuenta con evidencia forense o testimonial que la confirme, y porque, tras la absolución de 1893, ninguna autoridad reabrió formalmente la investigación contra otro sospechoso.

Lizzie heredó una parte sustancial de la fortuna de su padre y permaneció en Fall River, donde vivió de forma relativamente recluida, siendo objeto de burlas y ostracismo social por parte de la comunidad durante el resto de su vida, según documenta Wikipedia. En 1897 fue acusada de hurto en una tienda de Providence, cargo por el cual hizo una restitución económica. Ella y su hermana Emma se distanciaron en 1904 y nunca volvieron a verse. Ambas murieron en 1927, con solo nueve días de diferencia, y fueron sepultadas en el mismo lote familiar que sus padres.

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso de Lizzie Borden es considerado, según Wikipedia, un antecedente directo en términos de cobertura mediática y fascinación pública de juicios posteriores de alto perfil, como los de Bruno Hauptmann, los esposos Rosenberg y O.J. Simpson. La casa familiar en el número 92 de la calle Second, en Fall River, se convirtió en 1996 en un museo y hospedaje turístico, donde los visitantes pueden pasar la noche en las habitaciones donde ocurrieron los homicidios. El caso también dio origen a una rima infantil de comba que, según señala Wikipedia, exagera tanto el número real de golpes como el arma utilizada, y que continúa siendo ampliamente conocida en la cultura popular estadounidense más de 130 años después.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Lizzie Borden? +
Lizzie Borden fue una mujer de Fall River, Massachusetts, acusada de asesinar a hachazos a su padre Andrew y a su madrastra Abby el 4 de agosto de 1892. Fue juzgada en 1893 y absuelta por un jurado tras menos de hora y media de deliberación. Nadie más fue acusado jamás por los crímenes.
¿Qué pasó el 4 de agosto de 1892 en la casa Borden? +
Abby Borden murió primero, alrededor de las 9:30 a.m., por 18 o 19 golpes de hacha en la habitación de huéspedes del segundo piso. Andrew Borden fue asesinado poco después de las 11:00 a.m. con 10 u 11 golpes de hacha mientras descansaba en la sala. La empleada doméstica, Bridget Sullivan, estaba en la casa pero no presenció ninguno de los dos crímenes.
¿Qué evidencia existía contra Lizzie Borden? +
La evidencia era enteramente circunstancial: inconsistencias en su relato sobre dónde estaba durante los crímenes, la quema de un vestido tres días después, y el hecho de que era la única persona confirmada dentro de la casa en ambos momentos. Un intento previo de comprar veneno y su testimonio inconsistente ante la policía fueron excluidos del juicio por el juez.
¿Por qué fue absuelta Lizzie Borden? +
Legalmente, porque no existía evidencia forense directa que la vinculara al crimen, solo evidencia circunstancial. Historiadores como Joseph Conforti también señalan que estereotipos de género y de clase social de la época jugaron a su favor durante el juicio, aunque esto no invalida el veredicto legal.
Si no fue Lizzie, ¿quién mató a los Borden? +
Existen varias teorías sin evidencia concluyente: que lo hizo la empleada Bridget Sullivan, que fue un intruso desconocido (la versión de la propia defensa), o que Lizzie actuó en un estado disociativo. Ninguna ha sido probada; el caso permanece oficialmente sin resolver.
¿Cuál es el estado actual del caso Lizzie Borden? +
Sigue oficialmente sin resolver. Lizzie Borden fue absuelta en 1893 y nadie más fue acusado jamás. La casa familiar en Fall River funciona hoy como museo y hospedaje, y el caso continúa siendo estudiado por historiadores.

Fuentes

Este expediente se basa en documentación de archivo y fuentes especializadas, entre ellas: Wikipedia (en inglés), entrada “Lizzie Borden”; Famous Trials (Universidad de Missouri-Kansas City), “The Trial of Lizzie Borden: An Account”; Encyclopaedia Britannica, “Lizzie Borden Took an Ax…”; LegalClarity, “Lizzie Borden Case: Murders, Trial, and Unsolved Mystery”; Smithsonian Magazine, “How Lizzie Borden Got Away With Murder”, con declaraciones del historiador Joseph Conforti; Encyclopedia.com, “Lizzie Borden Trial: 1893”. Última verificación de datos: junio de 2026. Nota editorial: este artículo distingue explícitamente entre el hecho legal establecido (la absolución de 1893) y las teorías sobre su posible culpabilidad que diversos historiadores han planteado a partir de la evidencia circunstancial; dado que Lizzie Borden fue legalmente absuelta y nadie más fue acusado, este artículo no afirma su culpabilidad como un hecho.