
Lo que ocurrió: el secuestro del vuelo 305
La tarde del 24 de noviembre de 1971, un hombre que se identificó como “Dan Cooper” —rebautizado erróneamente como “D.B. Cooper” por un error de un reportero— secuestró el vuelo 305 de Northwest Orient Airlines entre Portland y Seattle. Tras recibir 200.000 dólares en efectivo y cuatro paracaídas, y liberar a los pasajeros, ordenó a la tripulación volar hacia México y, en algún punto sobre una zona boscosa del suroeste de Washington, abrió la escalera trasera del avión y saltó al vacío. Nunca fue identificado ni se supo con certeza si sobrevivió al salto.
Según el FBI, Cooper —descrito como un hombre de unos 45 años, complexión media, con traje de negocios— abordó el vuelo en Portland tras comprar un boleto en efectivo. Poco después del despegue, entregó a la azafata Florence Schaffner una nota diciendo tener una bomba en su maletín y exigió dinero y paracaídas a la llegada a Seattle. Tras recibir lo exigido y liberar a los pasajeros, ordenó reanudar el vuelo. En algún momento del trayecto abrió la escalera trasera del Boeing 727 y saltó con el dinero.
La única evidencia física confirmada
En 1980, un niño de 8 años halló, enterrado parcialmente en la orilla del río Columbia, un paquete con 5.800 dólares en billetes deteriorados cuyos números de serie coincidían con los del rescate pagado a Cooper. Es, hasta la fecha, la única evidencia física confirmada relacionada con el secuestro hallada fuera del propio avión. Un análisis de diatomeas realizado sobre los billetes sugirió que el dinero no estuvo sumergido en el río ni enterrado en tierra seca desde 1971, sino que habría entrado al agua varios meses después —un detalle que complica las teorías sobre cómo llegó ese dinero a ese lugar.
Cooper dejó además una corbata de clip y algunas colillas de cigarro en el avión. Según archivos del FBI publicados en 2025, un análisis de la corbata reveló más de 100.000 partículas microscópicas, incluidos metales raros como bismuto y titanio sin alear, lo que ha alimentado la especulación —no confirmada— de que pudo haber trabajado en una instalación de manufactura especializada.
D.B. Cooper no robó solo dinero: robó también la certeza de que todo crimen deja, tarde o temprano, un rastro suficiente para identificar a su autor.
Los sospechosos: ninguno confirmado
El FBI investigó cientos de sospechosos a lo largo de las décadas. Entre los más mencionados:
Richard Floyd McCoy Jr. cometió un secuestro casi idéntico cinco meses después y fue condenado por ello, pero fue descartado oficialmente porque no coincidía con las descripciones físicas proporcionadas por las azafatas. McCoy murió en 1974 en un tiroteo con agentes federales. Kenneth Christiansen, exparacaidista militar y empleado de Northwest Orient, ha sido propuesto en libros y documentales, pero sin evidencia forense que lo confirme. Robert Rackstraw, vinculado por investigadores aficionados a un código numérico hallado en cartas atribuidas a Cooper, negó cualquier implicación hasta su muerte en 2019, sin que se presentaran cargos en su contra.
En marzo de 2026, el FBI publicó archivos detallando la investigación sobre el expiloto Raymond Sidney Russell, a quien finalmente descartó como sospechoso. Ninguno de estos nombres ha sido confirmado por el FBI como la verdadera identidad de Cooper.
El cierre formal de 2016 y los archivos de 2026
El FBI cerró formalmente la investigación activa del caso NORJAK en julio de 2016, declarando que sus recursos podían emplearse mejor en otros casos. Esto convirtió al caso D.B. Cooper en el único secuestro aéreo sin resolver en la historia de la aviación comercial estadounidense.
Pese al cierre formal, la agencia ha continuado publicando archivos desclasificados a través de su portal FOIA (FBI Vault): una publicación de 686 páginas en 2025, y archivos adicionales en marzo de 2026 centrados en el caso de Russell. Esos documentos no contienen una identificación concluyente y consisten principalmente en reportes de seguimiento de pistas, testigos y sospechosos descartados, según verificó el sitio Factually citando cobertura de Popular Mechanics.
¿Sobrevivió Cooper al salto?
Una parte considerable de la especulación sobre el caso gira en torno a si Cooper sobrevivió siquiera al salto. Según Encyclopaedia Britannica, saltó vistiendo un traje de negocios, gabardina y mocasines —ropa inadecuada para un aterrizaje en una zona montañosa y densamente boscosa—, con vientos de más de 320 km/h a esa altitud y un paracaídas que no podía dirigirse con precisión. El FBI nunca descartó oficialmente la posibilidad de que no haya sobrevivido, lo que constituye una de las explicaciones consideradas plausibles junto con la posibilidad de que sí sobreviviera y permaneciera oculto durante décadas.
Por qué el caso sigue sin resolver
El secuestro de D.B. Cooper transformó la seguridad de la aviación comercial estadounidense de forma permanente: llevó a la instalación de mirillas en las puertas de cabina y a la introducción de controles obligatorios de pasajeros y equipaje en los aeropuertos. El caso también es estudiado como ejemplo de los límites de la investigación forense en crímenes sin un cuerpo, sin huellas dactilares utilizables y sin una confesión, pese a haber generado uno de los expedientes más extensos en la historia del FBI.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue D.B. Cooper? +
¿Cuánto dinero robó D.B. Cooper? +
¿Se encontró el dinero del rescate de D.B. Cooper? +
¿Qué revelan los nuevos archivos del FBI de 2026? +
¿Sobrevivió D.B. Cooper al salto? +
¿Por qué el FBI cerró el caso D.B. Cooper? +
Fuentes
Este expediente se basa en el expediente oficial del FBI (caso NORJAK) y archivos desclasificados, entre ellos: Federal Bureau of Investigation (FBI), “D.B. Cooper Hijacking”; Encyclopaedia Britannica, “D.B. Cooper”; Wikipedia (en inglés), entrada “D. B. Cooper”; HISTORY.com, “Who Was the Mysterious Hijacker D.B. Cooper?”; Reno Today, “FBI Releases New Files on Infamous 1971 DB Cooper Plane Hijacking” (marzo de 2026). Última revisión: julio de 2026.