El caso Edgardo Mortara es uno de los episodios más polémicos de la historia de la Iglesia católica en el siglo XIX. En junio de 1858, la policía de los Estados Pontificios sacó de su casa en Bolonia a un niño judío de 6 años porque una empleada doméstica aseguró haberlo bautizado en secreto cuando era bebé. El papa Pío IX se negó a devolverlo a sus padres pese a la presión internacional, y el caso terminó por debilitar el poder político del papado en Italia.

Un bautismo secreto durante una enfermedad

Edgardo era hijo de Momolo y Marianna Mortara, una familia judía de Bolonia. Según contó años después Anna Morisi, una empleada católica que trabajó en la casa, cuando Edgardo era bebé enfermó de gravedad y ella, temiendo que muriera sin bautizar, le echó agua y pronunció la fórmula del bautismo sin que los padres lo supieran. El rumor llegó a oídos de la Inquisición, que investigó el asunto y obtuvo la confirmación de Morisi.

El secuestro de Edgardo Mortara en 1858

En 1858 Bolonia formaba parte de los Estados Pontificios, gobernados directamente por el papa. Su ley establecía que un niño bautizado, aun sin permiso de sus padres, era cristiano para siempre y no podía ser criado por una familia judía. La noche del 23 de junio de 1858, agentes de la policía papal se presentaron en la casa de los Mortara para llevarse a Edgardo a Roma; la familia logró retrasarlos unas horas, pero el niño fue entregado a la noche siguiente.

A los padres solo se les ofreció una salida para recuperar a su hijo: convertirse ellos mismos al catolicismo. Se negaron.

La negativa de Pío IX pese a la indignación mundial

La noticia se difundió por toda Europa y generó protestas de comunidades judías y también de católicos liberales. El emperador francés Napoleón III, cuyas tropas protegían Roma, expresó formalmente su malestar. Aun así, el papa Pío IX se mantuvo firme: consideraba que el bautismo no podía deshacerse y que Edgardo pertenecía a la Iglesia. Según las crónicas de la época, respondió a las peticiones con la fórmula latina non possumus («no podemos»).

Una vida criada por la Iglesia

Edgardo fue educado en Roma bajo la tutela personal de Pío IX, con visitas muy limitadas de su padre. Con los años abrazó plenamente el catolicismo, ingresó en una orden religiosa y a los 21 años fue ordenado sacerdote. Predicó en varios países de Europa y nunca volvió a vivir con su familia de origen. Murió en 1940 en Bélgica.

Consecuencias históricas del caso Mortara

El escándalo dio argumentos a los defensores del liberalismo, del nacionalismo y de la unificación italiana, que veían en el poder temporal del papa un régimen sin garantías para sus ciudadanos. En los años siguientes, los Estados Pontificios fueron perdiendo territorio hasta desaparecer en 1870.

Tras el fin del dominio papal sobre Bolonia en 1859, el inquisidor Pier Feletti, responsable de ejecutar la orden, fue procesado por su papel en el caso. El tribunal lo absolvió al concluir que había actuado cumpliendo órdenes superiores.

Un caso redescubierto en el siglo XX

Durante décadas, la historiografía italiana dejó el caso en un segundo plano. Volvió a la atención internacional en 1997 con el libro The Kidnapping of Edgardo Mortara, del historiador estadounidense David I. Kertzer. Elena Mortara, descendiente de la familia y profesora universitaria en Roma, ha recordado que los Mortara nunca guardaron silencio y que el caso fue, en su momento, «un escándalo internacional compartido por una gran parte del mundo católico liberal».

En 2023, el director italiano Marco Bellocchio estrenó la película Rapito (El secuestro), que reconstruye la historia y devolvió el caso al debate público.

Por qué el caso Edgardo Mortara sigue siendo relevante

El caso es una referencia central en la historia de las relaciones entre la Iglesia católica y las comunidades judías de Europa. Documenta una práctica más amplia de bautismos sin consentimiento y separación de niños judíos de sus familias, y muestra cómo un caso individual puede tener consecuencias políticas de alcance continental.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Edgardo Mortara? +

Edgardo Mortara fue un niño judío de Bolonia que en 1858, con 6 años, fue separado de su familia por orden de las autoridades de los Estados Pontificios porque una empleada lo había bautizado en secreto. Fue criado por la Iglesia y se convirtió en sacerdote.

¿Por qué la Iglesia se llevó a Edgardo Mortara? +

La ley de los Estados Pontificios establecía que un niño bautizado era cristiano para siempre y no podía ser criado por padres judíos. El bautismo secreto realizado por la empleada Anna Morisi fue el pretexto legal para retirarlo de su casa.

¿Edgardo Mortara volvió con su familia? +

No. Edgardo fue educado bajo la tutela de Pío IX, se ordenó sacerdote y nunca volvió a vivir con su familia judía. Murió en Bélgica en 1940.

¿Qué película cuenta el caso Mortara? +

La película italiana Rapito (2023), dirigida por Marco Bellocchio, reconstruye el secuestro de Edgardo Mortara y la negativa del papa Pío IX a devolverlo.

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Fuentes consultadas

  • Wikipedia (inglés), entrada «Mortara case».
  • Encyclopedia.com, «Mortara Abduction».
  • America Magazine, «Italian film ‘Rapito’ tells the shocking true story of a Jewish boy kidnapped by the Vatican» (2023).
  • American Jewish Archives, «The Kidnapping of Edgardo Levi Mortara».
  • SuperSummary, «The Kidnapping of Edgardo Mortara Summary» (reseña del libro de David I. Kertzer, 1997).
  • The Jewish Chronicle, «The shameful tale of the Jewish boy kidnapped by the Catholic church».