La desaparición de Jane, Arnna y Grant Beaumont, de 9, 7 y 4 años respectivamente, de la playa Glenelg en Adelaida, Australia, el 26 de enero de 1966, es considerada uno de los casos de personas desaparecidas más emblemáticos de la historia de ese país. Sesenta años después, permanece completamente sin resolver, pese a haber motivado una de las mayores investigaciones policiales de Australia.

Un día en la playa que terminó en tragedia

El día de Australia de 1966, los tres hermanos viajaron solos en autobús desde su casa en Somerton Park hasta la playa Glenelg, donde jugaron cerca del kiosco de la costa. Múltiples testigos reportaron haberlos visto ese día en compañía de un hombre alto, de cabello entre rubio y castaño claro, rostro delgado, tez bronceada y contextura media, de unos treinta y tantos años. Avistamientos confirmados los ubicaron en la reserva Colley y en una pastelería en la calle Moseley, Glenelg. Pese a búsquedas extensas, ni los niños ni el hombre que los acompañaba fueron jamás localizados; incluso sus pertenencias de playa, incluyendo toallas y un bolso, desaparecieron junto con ellos.

Un impacto social permanente

El caso recibió atención mundial y transformó de forma duradera la sociedad australiana: los padres dejaron de asumir que sus hijos estarían seguros sin supervisión en espacios públicos, marcando el fin simbólico de lo que se conoció como la era de la «infancia libre» en Australia.

Décadas de pistas sin resultado

A lo largo de los años, la investigación involucró desde un psíquico holandés, Gerard Croiset, que llegó a Adelaida en noviembre de 1966 para intentar localizar a los niños, sin resultado alguno, hasta sospechosos investigados durante décadas sin que ningún cargo prosperara jamás.

Harry Phipps y el sitio de la fábrica Castalloy

Uno de los sospechosos más investigados en años recientes fue Harry Phipps, dueño de una fábrica llamada Castalloy en North Plympton, Adelaida. Su propio hijo, Haydn, quien tenía 15 años cuando los niños desaparecieron, afirmó haber visto a los niños en la casa de su familia en Glenelg, además de declarar a la policía haber sufrido abuso violento por parte de su padre durante su infancia. Ante estas sospechas, la policía realizó excavaciones en el sitio de la fábrica en 2013 y 2018, sin hallar nada significativo en ninguna de las dos ocasiones.

La excavación masiva de 2025

Entre finales de febrero y el 1 de marzo de 2025 se llevó a cabo una tercera excavación en el antiguo sitio de la fábrica Castalloy, financiada de forma privada tras la insistencia del parlamentario independiente Frank Pangallo, quien declaró haber recibido «información significativa» de «personas extremadamente creíbles». La búsqueda, que él mismo calificó como «la mayor excavación de una fosa clandestina del mundo», removió casi 10.000 toneladas de tierra a lo largo de siete días, sin desenterrar ningún rastro de los niños.

Nuevas teorías y un hueso hallado en 2025

En enero de 2026, el investigador Bryan Littlely reveló un posible vínculo entre Bill Cotton, un agresor sexual condenado, y la vivienda de la familia Beaumont el mismo día de la desaparición. Es fundamental ser preciso: la Policía de Australia Meridional (SAPOL) aclaró explícitamente que «no hay nada que indique que estuvo involucrado en la desaparición de los niños Beaumont». Littlely también sugirió, sin evidencia concluyente, un posible vínculo entre Cotton y otro agresor sexual condenado, Stan Hart, sospechoso en un caso separado y no resuelto de 1973. En marzo de 2025, Littlely y un grupo de voluntarios excavaron un sitio en una antigua propiedad de Hart en Yatina, en el centro-norte de Australia Meridional, hallando lo que se denominó el «hueso de vidrio de Yatina» —un fragmento de hueso pélvico de tamaño juvenil con una esquirla de vidrio verde incrustada—. Un antropólogo forense y exprofesor de la Universidad de Adelaida, Maciej Henneberg, evaluó que el hueso «muy probablemente» pertenecía a un niño. Es fundamental ser preciso: en febrero de 2026, la Policía de Australia Meridional informó que un escaneo micro-CT y el examen de un antropólogo forense determinaron que los fragmentos no son humanos, lo que descarta cualquier vínculo con los hermanos Beaumont.

Una recompensa sin reclamar

El gobierno de Australia Meridional ha ofrecido una recompensa de 1 millón de dólares australianos por información relacionada con el caso, que permanece sin reclamar hasta la fecha de esta publicación.

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso de los niños Beaumont es un referente histórico central en Australia sobre el impacto social duradero que puede tener la desaparición sin resolver de menores en la percepción pública sobre la seguridad infantil, y sobre la persistencia de investigadores independientes y periodistas en mantener vivo el interés público en un caso, incluso seis décadas después, generando nuevas líneas de investigación que las autoridades oficiales continúan evaluando sin llegar a una resolución definitiva.

Expedientes relacionados

Más casos en la sección Desapariciones y en Las 15 desapariciones más misteriosas del mundo.

Fuentes consultadas

  • ABC News (Australia), «Seven-day search for Beaumont children concludes at former Castalloy site in Adelaide’s west» (marzo de 2025), con detalle completo de la excavación de casi 10.000 toneladas de tierra.
  • The Nightly, «Beaumont children update: Investigator Bryan Littlely reveals sex offender Bill Cotton’s link to infamous case» (enero de 2026), con la cita textual completa sobre la falta de evidencia contra Cotton y el hallazgo del «hueso de vidrio de Yatina».
  • Wikipedia (en inglés), entrada «Disappearance of the Beaumont children», con cronología verificada de los avistamientos confirmados del día de la desaparición.
  • Starts at 60, «New development in the missing Beaumont children mystery», con detalle de la recompensa de 1 millón de dólares australianos sin reclamar.
  • GSNSP, «The Beaumont Children Disappearance: Australia’s Cold Case», con cronología completa de las excavaciones de 2013, 2018 y 2025.
  • Heart Starts Pounding (podcast, Dark Summer Vol. 2), «The Mysterious Disappearance of The Beaumont Children», con detalle histórico de la excavación psíquica de 1966 dirigida por Gerard Croiset.

Nota editorial: este artículo distingue explícitamente entre las teorías de investigadores independientes sobre posibles sospechosos adicionales —incluyendo el hallazgo del «hueso de vidrio de Yatina»— y la posición oficial de la policía, que en febrero de 2026 descartó que esos fragmentos fueran humanos, dado que el caso permanece oficialmente sin resolver a la fecha de esta publicación.