El secuestro de William A. Hamm Jr., presidente de la Compañía Cervecera Theodore Hamm, el 15 de junio de 1933 en Saint Paul, Minnesota, a manos de la pandilla Barker-Karpis, es uno de los grandes casos criminales de la «era de los enemigos públicos» en Estados Unidos, notable tanto por el avance forense pionero que generó como por la corrupción policial que la investigación terminó destapando.
El secuestro
Poco después del mediodía del 15 de junio de 1933, Hamm salía de las oficinas de la cervecería para almorzar cuando fue abordado por cuatro hombres armados y empujado al interior de un vehículo. Fue trasladado a Wisconsin, donde lo obligaron a firmar cuatro notas de rescate distintas, y permaneció con los ojos vendados durante gran parte de su cautiverio, sin poder identificar con certeza su ubicación exacta —las autoridades sospechaban en su momento que podría estar cerca del Lago Superior, aunque en realidad se encontraba en Illinois—.
Una exigencia de 100.000 dólares
La pandilla exigió un rescate de más de 100.000 dólares. Una de las notas de rescate advertía explícitamente: «Si no cumplen con nuestras demandas, nunca volverán a ver a Hamm Jr.» Tras recibir el pago, liberaron a Hamm cerca de Wyoming, Minnesota, el 19 de junio de 1933.
Un jefe de policía corrupto dentro de la propia investigación
Uno de los elementos más perturbadores del caso, documentado años después por el historiador de las Ciudades Gemelas Paul Maccabee, fue que Thomas Brown, entonces jefe de la Policía de Saint Paul y encargado de parte de la investigación, había tomado una porción del dinero del rescate y alimentaba de información a la propia pandilla Barker-Karpis sobre el avance de las pesquisas. Brown resultó ser fuertemente sospechoso de haber filtrado información también durante el secuestro posterior de Edward Bremer, cometido por la misma pandilla, lo que finalmente lo llevó a ser apartado del equipo de investigación de ese segundo caso.
El avance forense pionero
El 6 de septiembre de 1933, el Laboratorio del FBI empleó una tecnología entonces de vanguardia —hoy conocida como identificación de huellas dactilares latentes— para extraer huellas incriminatorias de superficies que no podían ser tratadas con los métodos tradicionales de polvo. Mediante el llamado «método del nitrato de plata», los investigadores aplicaron una solución química sobre las propias notas de rescate; el sudor salado dejado por quienes las habían manipulado reaccionó químicamente formando cloruro de plata, un compuesto blanco visible a simple vista. Esta fue la primera vez que esta técnica se utilizó con éxito para extraer huellas latentes como evidencia forense, revelando las huellas de Alvin «Creepy» Karpis, Arthur «Doc» Barker y Charles Fitzgerald directamente sobre las notas que ellos mismos habían redactado.
La pandilla detrás del crimen
La pandilla Barker-Karpis, fundada en 1931 por Fred Barker y Alvin Karpis tras conocerse en el Penitenciario Estatal de Kansas, había decidido diversificar sus actividades criminales desde el robo de bancos hacia el secuestro a mediados de 1933, considerando que los asaltos bancarios se habían vuelto demasiado riesgosos. El secuestro de Hamm fue, según documenta el FBI, el primero de los dos grandes secuestros de ejecutivos adinerados de Saint Paul cometidos por la pandilla, seguido meses después por el secuestro de Edward Bremer, que generó un rescate aún mayor, de 200.000 dólares.
Un plan orquestado desde las sombras
Según reveló posteriormente el historiador Paul Maccabee a partir de archivos del FBI, fue en realidad Fred Goetz —un criminal asociado a la pandilla, vinculado también al tiroteo de la Masacre del Día de San Valentín en Chicago— quien dirigió la planificación de ambos secuestros, el de Hamm y el de Bremer, en nombre de intereses del crimen organizado de Saint Paul, y no la figura comúnmente asociada a la pandilla, Ma Barker, a quien J. Edgar Hoover acusó públicamente años después de haber orquestado el secuestro de Bremer.
La captura final
Alvin Karpis fue finalmente arrestado por el FBI en mayo de 1936, declarándose culpable del secuestro de Hamm y recibiendo cadena perpetua. Arthur «Doc» Barker fue condenado tras un juicio por el secuestro de Bremer, recibiendo también cadena perpetua, siendo enviado posteriormente a la prisión de Alcatraz.
Por qué el caso sigue siendo relevante
El caso William Hamm Jr. es un referente histórico central en la criminología forense estadounidense por haber dado origen a la primera aplicación exitosa de la técnica del nitrato de plata para revelar huellas dactilares latentes en documentos, un método que se convirtió en herramienta estándar de la ciencia forense durante décadas, y sobre cómo la corrupción policial interna —en este caso, un jefe de policía que filtraba información a los propios secuestradores— puede comprometer gravemente la integridad de una investigación de alto perfil, incluso cuando esta finalmente logra resolverse con éxito.
Preguntas frecuentes
¿Quién secuestró a William Hamm Jr.?+
La pandilla Barker-Karpis lo secuestró el 15 de junio de 1933 en Saint Paul, Minnesota. Exigieron más de 100.000 dólares de rescate y lo liberaron cerca de Wyoming, Minnesota, el 19 de junio.
¿Qué avance forense dejó este caso?+
El 6 de septiembre de 1933, el laboratorio del FBI usó el método del nitrato de plata sobre las notas de rescate. El sudor salado reaccionó y formó cloruro de plata, que reveló las huellas latentes de Alvin Karpis, Arthur Barker y Charles Fitzgerald. Fue la primera vez que la técnica se usó con éxito.
¿Qué pasó con los responsables?+
Alvin Karpis fue arrestado en mayo de 1936, se declaró culpable del secuestro de Hamm y recibió cadena perpetua. Arthur Barker fue condenado por el secuestro de Edward Bremer, también a cadena perpetua. La investigación expuso además a un jefe de policía de Saint Paul, Thomas Brown, que filtraba información a la pandilla.
Sigue tirando del hilo
- Bobby Greenlease: el secuestro y rescate récord de 1953
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Fuentes consultadas
- Oficina Federal de Investigaciones (FBI), «Barker/Karpis Gang» y «Latent Prints in the 1933 Hamm Kidnapping» (fbi.gov), con detalle técnico oficial completo del método del nitrato de plata y cronología judicial de las condenas.
- Wikipedia (en inglés), entrada «William Hamm Jr.», con cronología biográfica y judicial verificada del secuestro y la identificación de los responsables.
- Duluth News Tribune, «In 1933, Hamm kidnapping investigation focused on North Shore», con detalle completo de la corrupción del jefe de policía Thomas Brown, basado en el libro «Secret Partners: Big Tom Brown and the Barker Gang» de Tim Mahoney (2013).
- Wikipedia (en inglés), entradas «Barker–Karpis Gang», «Arthur Barker», «Ma Barker» y «Fred Goetz», con cronología cruzada de la planificación de ambos secuestros y el verdadero rol de Fred Goetz según el historiador Paul Maccabee.
- Wikipedia (en inglés), entrada «Kidnapping of Edward Bremer», con contexto adicional sobre el impacto del caso en las campañas contra la corrupción policial de la época.
Nota editorial: este artículo documenta la corrupción policial del jefe Thomas Brown y el verdadero rol de planificación de Fred Goetz como hallazgos históricos posteriores basados en investigación documentada, presentándolos junto con los hechos judicialmente confirmados sobre la condena de los responsables principales del secuestro.