Sante Kimes, apodada junto a su hijo Kenneth como “Mommy and Clyde” por la prensa, es responsable, según las condenas judiciales confirmadas, de al menos dos asesinatos: el de Irene Silverman, una viuda millonaria de 82 años en Nueva York, y el de David Kazdin, un empresario de Los Ángeles. Su caso es notable por un elemento excepcional: Silverman fue condenada por asesinato pese a que su cuerpo nunca fue hallado.
Un extenso historial criminal previo
Antes de los asesinatos que la hicieron famosa, Kimes ya acumulaba un extenso historial delictivo, incluyendo una condena a mediados de los años 80 por contrabandear mujeres desde Centroamérica para trabajar como empleadas domésticas en sus mansiones de Las Vegas, Hawái y San Diego, sometiéndolas después a trabajo forzado sin remuneración.
El plan contra Irene Silverman
En el verano de 1998, Sante Kimes, entonces de 64 años, y su hijo Kenneth, de 23, se mudaron a la mansión de Irene Silverman, una exbailarina del Radio City Music Hall y viuda de un magnate inmobiliario, en el exclusivo Upper East Side de Manhattan. Kenneth alquiló un apartamento en el edificio bajo un alias falso, principalmente para que ambos pudieran estafar a Silverman y apropiarse de su propiedad, valuada en varios millones de dólares. Silverman, sin embargo, desconfiaba profundamente de la pareja.
La desaparición y el arresto
El día en que se reportó la desaparición de Silverman, Sante y Kenneth Kimes también desaparecieron. Fueron arrestados esa misma tarde por una orden no relacionada, vinculada a un cheque sin fondos utilizado para comprar un automóvil. En el vehículo de los Kimes, los investigadores hallaron armas, pelucas, disfraces, libros sobre cómo obtener escrituras de propiedad, y una bolsa negra que contenía documentación personal de Silverman, jeringas y sustancias asociadas con la incapacitación de una persona. Más significativamente, se recuperaron más de una decena de cuadernos personales de Sante Kimes, que detallaban meticulosamente todo el plan.
El juicio sin un cuerpo
Pese a que el cuerpo de Silverman nunca fue localizado, en mayo de 2000 un jurado de Nueva York declaró a ambos culpables de asesinato, robo, allanamiento, conspiración, hurto mayor, posesión ilegal de armas, falsificación y espionaje electrónico, entre un total de 118 cargos. Sante fue sentenciada a 120 años a cadena perpetua; Kenneth recibió 126 años.
Un segundo asesinato confeso
En 2004, como parte de un acuerdo de declaración de culpabilidad para evitar la pena de muerte tanto para él como para su madre, Kenneth confesó adicionalmente el asesinato de David Kazdin, un empresario de Los Ángeles, cometido en 1998. Según su testimonio, Kimes decidió matar a Kazdin, un viejo amigo de la familia, después de que este descubriera que ella había falsificado su firma para obtener fraudulentamente un préstamo de 280.000 dólares. Sante fue posteriormente también condenada por este segundo asesinato.
Sospechas de crímenes adicionales sin confirmación judicial
Es importante ser preciso: la pareja también fue sospechosa, pero nunca formalmente acusada, de un tercer homicidio ocurrido en las Bahamas, que Kenneth confesó años después de forma extrajudicial. Sante también llegó a admitirle a su hijo haber matado a un socio en uno de sus incendios provocados anteriores, un hombre que desapareció en Costa Rica; ningún cargo formal fue presentado por ese crimen específico.
Su muerte
Sante Kimes murió el 19 de mayo de 2014, a los 79 años, en su celda de la Instalación Correccional Bedford Hills, en el estado de Nueva York.
Kenneth habla en 2024
En noviembre de 2024, Kenneth Kimes concedió una entrevista pública a CNN, explicando por primera vez con mayor detalle su decisión de confesar el asesinato de Kazdin: “Quiero dejar claro que no confesé porque quisiera delatar a mi mamá. Confesé porque tenía miedo de la pena de muerte, para mí o para ella.” Describió haber sido criado enteramente dentro del mundo criminal de su madre. Sante Kimes, por su parte, había negado consistentemente su responsabilidad hasta el final, declarando en una entrevista de 2000 con Larry King de CNN: “No hay crimen. No hay cuerpo… Solía creer en este país. Ya no creo en este país.”
Situación actual
Kenneth Kimes, hoy en sus cincuenta años, permanece recluido en una instalación penitenciaria del estado de Nueva York, con su fecha más temprana de elegibilidad para libertad condicional a décadas de distancia.
Por qué el caso sigue siendo relevante
El caso Kimes es un referente central en criminología sobre la posibilidad de obtener una condena por asesinato incluso sin la existencia de un cuerpo, cuando la evidencia circunstancial y documental resulta suficientemente contundente, y sobre la dinámica de control psicológico extremo que un progenitor puede ejercer sobre un hijo adulto.
Fuentes consultadas
- CNN, “Kenneth Kimes went on a deadly crime spree with his mother Sante. Now he’s speaking out” (noviembre de 2024).
- Wikipedia (en inglés), entrada “Sante Kimes”.
- Fox News (vía AP), “Sante Kimes… dies in her prison cell at age 79” (mayo de 2014).
- NBC News, “Mother, son get life for killing L.A. businessman” (archivo de 2005).
- Moms and Mysteries, “Sante and Kenny Kimes: The True Crime Case Behind Dateline’s The Devil Wore White”.
Nota editorial: este artículo distingue explícitamente entre los dos asesinatos por los que Sante y Kenneth Kimes fueron judicialmente condenados y las sospechas no confirmadas de crímenes adicionales, mencionadas únicamente en confesiones extrajudiciales sin proceso penal formal.