Kenneth Bianchi y Angelo Buono Jr., primos entre sí, son responsables del secuestro, violación y asesinato de diez mujeres y niñas en el área de Los Ángeles entre octubre de 1977 y febrero de 1978, en crímenes conocidos como los del «Hillside Strangler» (Estrangulador de la Colina). El caso reveló, para sorpresa de los investigadores originales, que el responsable no era una sola persona, sino dos actuando en conjunto.

El método: hacerse pasar por autoridad

Según establece el expediente judicial, Bianchi y Buono atraían a sus víctimas —mujeres jóvenes, incluyendo trabajadoras sexuales y adolescentes— haciéndose pasar por oficiales de policía, lo que les permitía ganar la confianza inicial necesaria para secuestrarlas. Las llevaban a la casa de Buono, donde las violaban y torturaban antes de estrangularlas, abandonando después sus cuerpos desnudos en distintas colinas de la zona de Los Ángeles, lo que dio origen al apodo mediático del caso.

Una investigación que no imaginaba dos responsables

Durante meses, la policía de Los Ángeles luchó por conectar los distintos hallazgos de cuerpos, sin lograr establecer un patrón claro que permitiera identificar al responsable. El caso avanzó de forma decisiva cuando, tras que Bianchi se mudara a Bellingham, Washington, cometiera dos asesinatos adicionales de estudiantes universitarias en 1979 sin la participación de Buono. Detectives de Bellingham notaron similitudes entre esos crímenes y los casos del Hillside Strangler en Los Ángeles, y contactaron a la policía de esa ciudad, lo que finalmente llevó a una investigación conjunta.

El arresto y la traición entre primos

Bianchi fue arrestado el 12 de enero de 1979. Para evitar la pena de muerte, aceptó declarar contra su propio primo, señalando a Angelo Buono como el otro responsable de los crímenes de Los Ángeles, lo que llevó al arresto de Buono el 22 de octubre de 1979 en su vivienda de Glendale.

Una defensa fingida de personalidad múltiple

Durante su proceso, Bianchi intentó presentar una defensa basada en un supuesto trastorno de personalidad múltiple, afirmando que una identidad alternativa llamada «Steve Walker» era la responsable real de los crímenes. Una psiquiatra forense fue asignada para evaluar la veracidad de esta afirmación; la investigación posterior determinó que se trataba de una simulación deliberada, y Bianchi finalmente se declaró culpable de cinco de los asesinatos, recibiendo cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional —dos condenas consecutivas por los crímenes de Washington y cinco concurrentes por los de California—.

El juicio de Buono: uno de los más largos en la historia de California

A diferencia de Bianchi, Buono se declaró inocente, lo que llevó a un juicio que comenzó en 1981 y se extendió durante dos años, convirtiéndose en uno de los procesos judiciales más largos en la historia de California, con testimonio directo de varias de sus víctimas sobrevivientes. Buono tenía, además, un historial documentado de abuso físico y sexual previo a los crímenes del Hillside Strangler. En noviembre de 1983 fue declarado culpable de nueve de los diez asesinatos, y en enero de 1984 fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

La muerte de Buono

Angelo Buono murió de un ataque cardíaco el 21 de septiembre de 2002, a los 67 años, mientras cumplía su condena en la Prisión Estatal Calipatria, California.

Un cambio de nombre y audiencias de libertad condicional repetidas

En 2023, Kenneth Bianchi cambió legalmente su nombre a Anthony D’Amato. Bajo ese nombre, ha continuado compareciendo ante la junta de libertad condicional del estado de Washington en reiteradas ocasiones. En junio de 2024 le fue negada la libertad condicional tras el testimonio de víctimas y los argumentos de la fiscalía. En su audiencia más reciente, en 2025 —la octava solicitud de libertad condicional presentada a lo largo de su condena—, la Junta de Audiencias de Libertad Condicional de California (en un proceso relacionado con sus condenas concurrentes) volvió a negarle la libertad, estableciendo que podrá volver a solicitarla recién dentro de 10 años. Es relevante señalar que, en 1990, su condena original fue reducida de cadena perpetua a una sentencia específica de 118 años; de cumplir la totalidad de esa condena sin incidentes adicionales en prisión, Bianchi podría quedar en libertad en 2065, a los 114 años, una fecha que en la práctica hace su liberación efectiva sumamente improbable.

Situación actual

Bianchi, hoy con 75 años bajo el nombre de Anthony D’Amato, permanece recluido en el Penitenciario Estatal de Washington, en Walla Walla.

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso de los Hillside Stranglers es un referente central en criminología sobre la dinámica de asesinos seriales que operan en pareja o en complicidad familiar, sobre el uso fraudulento de una fachada de autoridad policial para ganar la confianza de las víctimas, y sobre los intentos de simular trastornos psiquiátricos como estrategia de defensa legal, un fenómeno ampliamente estudiado en psiquiatría forense a partir de este caso específico.

Expedientes relacionados

Más casos en la sección Asesinos Seriales.

Fuentes consultadas

  • CBS News Los Ángeles, «‘Hillside Strangler’ Kenneth Bianchi, convicted in 1970s serial killings, is denied parole», con detalle de la octava audiencia de libertad condicional de 2025.
  • Wikipedia (en inglés), entradas «Hillside Strangler», «Kenneth Bianchi» y «Angelo Buono Jr.», con cronología judicial verificada de ambas condenas.
  • KIRO7 / MyNorthwest.com, «‘Hillside Strangler’ Anthony D’Amato, formerly named Kenneth Bianchi, up for parole in WA this week» (junio de 2025), con confirmación del cambio legal de nombre de 2023.
  • Encyclopaedia Britannica, entrada «Hillside Strangler», con cronología histórica completa del caso y el arresto de ambos perpetradores.
  • Distractify, «Where Are Kenneth Bianchi and Angelo Buono Jr. Today?», con detalle de la reducción de condena de 1990 y la proyección de liberación en 2065.
  • Factual America, «Hillside Stranglers Buono and Bianchi: One Dead, One Alive», con cronología de la investigación conjunta entre Bellingham y Los Ángeles.

Nota editorial: este artículo documenta explícitamente el intento de Bianchi de simular un trastorno de personalidad múltiple como estrategia de defensa legal, determinado como fingido por la investigación psiquiátrica del caso, sin que ello constituya una descripción clínica válida de un trastorno real.