El asesinato de Franklin Bradshaw, un millonario industrial de Utah, en 1978, a manos de su propio nieto adolescente, instigado por su hija Frances Schreuder, es uno de los casos de parricidio por encargo más documentados de la historia criminal estadounidense, inspirando dos libros y dos películas para televisión.

Una vida de lujo financiada por el padre

Frances Berenice Schreuder, nacida en Salt Lake City en 1938 y miembro de la junta directiva del New York City Ballet, vivía un estilo de vida marcadamente lujoso en Manhattan, financiado en gran parte por su padre, Franklin Bradshaw, un magnate de repuestos de automóviles y petróleo. Cuando Bradshaw amenazó con eliminarla de su testamento, Frances comenzó a planificar su asesinato.

Múltiples intentos previos

Según el testimonio judicial de su propio hijo, Marc Schreuder, existieron varios planes previos, incluyendo uno en el que Frances le entregó drogas para ponerlas en la avena de su abuelo, plan que Marc finalmente no llevó a cabo. Frances también contrató a un sicario profesional, quien se retractó y desapareció con un pago adelantado.

La manipulación de un adolescente

Frances recurrió entonces nuevamente a Marc, de 17 años, advirtiéndole que no tendría hogar al que regresar si no mataba a su abuelo. El 23 de julio de 1978, Marc Schreuder entró al almacén de repuestos de su abuelo en Salt Lake City y le disparó en la nuca.

Los juicios

Marc Schreuder fue condenado por asesinato en segundo grado en 1982, recibiendo dos sentencias de cinco años a cadena perpetua. En 1983, un jurado condenó a Frances Schreuder por asesinato en primer grado. Frances optó por que fuera un juez, en lugar del jurado, quien determinara su sentencia, recibiendo cadena perpetua.

Un elemento familiar excepcional

Uno de los aspectos más singulares del caso es que la propia madre de Frances, Berenice Bradshaw —viuda de la víctima—, continuó apoyando a su hija a lo largo de todo el proceso judicial, llegando incluso a legarle una parte de su patrimonio.

Frances rompe su silencio: acusaciones cruzadas

En 1985, Frances Schreuder concedió una entrevista a PBS en la que acusó a su hijo Marc de haberla incriminado a cambio de un trato con la fiscalía, y culpó también a su hermana Marilyn. Declaró: “No podía lograr que Marc lavara los platos, mucho menos cualquier otra cosa.”

Liberaciones separadas

Marc Schreuder fue liberado bajo libertad condicional en 1994. Frances Schreuder fue finalmente liberada en 1996, tras cumplir 13 años en prisión, donde, según un vocero del Departamento de Correccionales de Utah, se había convertido en “una reclusa modelo”.

Su muerte

Frances Schreuder murió el 30 de marzo de 2004, a los 65 años, en un centro de cuidados paliativos en San Diego.

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso Schreuder es un referente central en criminología sobre la dinámica de manipulación psicológica de un progenitor hacia un hijo adolescente para inducirlo a cometer un crimen extremadamente violento contra un familiar.

Fuentes consultadas

  • Wikipedia (en inglés), entrada “Murder of Franklin Bradshaw”.
  • Los Angeles Times (vía Seattle Times archive), “Socialite was convicted in killing of rich father” (abril de 2004).
  • Deseret News, “Schreuder Goes To Halfway House” (archivo de 1995) y “Mom who ordered Bradshaw slain dies” (2004).
  • UPI Archives, “Convicted N.Y. socialite-slayer breaks silence” (archivo de 1985).

Nota editorial: este artículo presenta tanto la condena judicial confirmada de Frances Schreuder como su posterior versión de los hechos, sin adoptar una posición editorial sobre la veracidad de esas acusaciones tardías, que nunca fueron sometidas a un nuevo proceso judicial.