Entre julio de 1963 y octubre de 1965, Ian Brady y Myra Hindley asesinaron a cinco niños en los alrededores de Mánchester, Inglaterra, enterrando los cuerpos de al menos tres de ellos en las turberas del páramo de Saddleworth Moor. Las víctimas tenían entre 10 y 17 años: Pauline Reade, John Kilbride, Keith Bennett, Lesley Ann Downey y Edward Evans. El caso, conocido como los “Moors Murders”, es uno de los más perturbadores de la historia criminal británica, en parte porque uno de los cuerpos —el de Keith Bennett— nunca ha sido hallado, pese a décadas de búsquedas.
Este artículo se aborda con especial cuidado porque todas las víctimas eran menores de edad. Se evita cualquier detalle gráfico innecesario y se omiten descripciones específicas de los métodos de los crímenes más allá de lo necesario para documentar los hechos judiciales.

Ian Brady y Myra Hindley: cómo se formó la pareja
Myra Hindley nació el 23 de julio de 1942 en Crumpsall y creció en Gorton, un área obrera de Mánchester. Conoció a Ian Brady en enero de 1961, cuando ambos trabajaban en la misma empresa de distribución química. Brady, de origen escocés, tenía entonces 22 años; Hindley, 18. Brady había cumplido condenas juveniles por robo en Glasgow y había desarrollado una obsesión por filosofías nihilistas y literatura relacionada con la violencia.
La relación entre ambos se intensificó rápidamente. Brady fue introduciendo gradualmente a Hindley en su cosmovisión, hasta que, en julio de 1963, cometieron el primero de sus crímenes.
Las cinco víctimas: lo que el juicio estableció
Pauline Reade, de 16 años, fue la primera víctima, en julio de 1963. Hindley la conocía a través de su hermana y la atrajo hacia el páramo con un pretexto. Fue hallada recién en 1987, identificada por su vestido de fiesta rosa.
John Kilbride, de 12 años, desapareció en noviembre de 1963; su cuerpo fue hallado durante las primeras búsquedas en el páramo, en 1965. Keith Bennett, de 12 años, desapareció en junio de 1964; se cree que su cuerpo está enterrado en el páramo, pero nunca ha sido hallado. Su madre, Winnie Johnson, dedicó décadas a pedirle a Brady que revelara la ubicación exacta; él se negó sistemáticamente hasta su muerte en 2017, y Johnson falleció en 2012 sin saber dónde estaba enterrado su hijo.
Lesley Ann Downey, de 10 años, desapareció el día de Boxing Day de 1964, en una feria local; su cuerpo fue hallado en el páramo en 1965. Edward Evans, de 17 años, fue la última víctima y la que condujo directamente al arresto de la pareja: David Smith, cuñado de Hindley, presenció el asesinato y, tras ayudar a limpiar la escena por temor a correr la misma suerte, alertó a la policía.
El arresto y el juicio
La policía llegó a casa de Brady, halló el cuerpo de Evans en un dormitorio del piso superior y lo arrestó de inmediato. Hindley no fue arrestada hasta cuatro días después, cuando la policía encontró en su automóvil un documento que describía en detalle explícito cómo ambos habían planificado el asesinato.
Las búsquedas en el páramo comenzaron de inmediato y, en pocas semanas, se hallaron los cuerpos de Lesley Ann Downey y John Kilbride en tumbas superficiales. El juicio comenzó el 27 de abril de 1966. El 6 de mayo de 1966, Brady fue declarado culpable de los asesinatos de Downey, Kilbride y Evans. Hindley fue declarada culpable de los asesinatos de Downey y Evans, y de encubrimiento por saber que Brady había matado a Kilbride. Ambos fueron condenados a cadena perpetua.
El caso Moors Murders dejó una herida que nunca cerró del todo: el cuerpo de un niño de doce años que su madre nunca pudo enterrar.
Los crímenes que no confesaron hasta 1987
Pauline Reade y Keith Bennett no formaron parte de los cargos del juicio original porque, en ese momento, no existía evidencia forense suficiente para vincular a Brady y Hindley con sus desapariciones. En 1987, las confesiones de ambos confirmaron las sospechas de la policía: los restos de Reade y Bennett estaban enterrados en algún lugar del páramo. Ninguno pudo indicar con precisión la ubicación exacta; el cuerpo de Pauline fue localizado el 1 de julio de 1987, identificado por su vestido de fiesta rosa. Keith Bennett nunca fue encontrado.
La cuestión central: el rol de Hindley
Una de las discusiones más documentadas del caso es en qué medida Hindley actuó bajo la influencia de Brady y en qué medida fue una participante activa. Sus propios relatos diferían de los de Brady, y en prisión intentó presentarse como alguien manipulada por él. Su insistencia en ser liberada, sumada a que tardó veinte años en confesar su participación en los homicidios de Reade y Bennett, contribuyó a convertirla en una figura de odio público en Gran Bretaña; su mugshot, ampliamente reproducido, se volvió sinónimo de la idea del “mal femenino”. La evidencia del juicio y las confesiones posteriores establecen, en todo caso, su participación activa en la captación de víctimas y el encubrimiento de los crímenes.
Los años en prisión y las muertes
Hindley pasó el resto de su vida en prisión, solicitando repetidamente la libertad condicional sin éxito. Murió de insuficiencia respiratoria derivada de una infección pulmonar grave, tras un presunto ataque al corazón, el 16 de noviembre de 2002, a los 60 años, mientras seguía en custodia.
Brady, transferido a un hospital psiquiátrico de alta seguridad, pasó sus últimas décadas allí, solicitando repetidamente el derecho a morir de hambre —solicitud denegada judicialmente—. Murió el 15 de mayo de 2017, a los 79 años, llevándose con él la ubicación del cuerpo de Keith Bennett.
Por qué el caso sigue siendo relevante
Los Moors Murders se citan en criminología y psicología forense como uno de los casos paradigmáticos del fenómeno de parejas criminales (co-offending couples), en el que la dinámica relacional entre dos personas amplifica la disposición de cada una hacia la violencia. También generaron cambios en la legislación británica sobre penas máximas para crímenes contra menores, y el debate sobre si Hindley debió ser liberada alguna vez se convirtió en uno de los más encendidos de la opinión pública británica de finales del siglo XX. Los familiares de Keith Bennett y equipos forenses con tecnología moderna —radar de penetración en el suelo, análisis satelital— han seguido realizando búsquedas periódicas en el páramo, sin resultado hasta la fecha.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Myra Hindley? +
¿Qué fueron los Moors Murders? +
¿Cuántas víctimas tuvieron Myra Hindley e Ian Brady? +
¿Qué pasó con Ian Brady? +
¿Se ha encontrado el cuerpo de Keith Bennett? +
¿Myra Hindley llegó a salir de prisión? +
Fuentes
Este expediente se basa en documentación histórica y periodística, entre ellas: Wikipedia (en inglés), entrada “Moors murders”; Biography.com, “Myra Hindley: Biography, Serial Killer, Victims, & Ian Brady” e “Ian Brady: Biography, Scottish Serial Killer, Victims & Myra Hindley”; Crime Library, “Murder on the Moors: The Ian Brady and Myra Hindley Story”; Moors Murders: A True Crime Deep Dive (Medium), “Wicked Beyond Belief: The Story of the Moors Murders” (abril de 2024). Última verificación de datos: junio de 2026. Nota editorial: este artículo evita reproducir cualquier detalle de las grabaciones de audio realizadas por Brady y Hindley durante los crímenes, presentadas como evidencia en el juicio de 1966; su existencia se menciona únicamente como hecho judicial relevante. Dado que todas las víctimas eran menores de edad, se aplicaron los más altos estándares de cuidado en el tratamiento del contenido.