Los feminicidios de Ciudad Juárez, un patrón sostenido de asesinatos de mujeres en esa ciudad fronteriza mexicana que comenzó a documentarse de forma sistemática desde 1993, constituyen uno de los fenómenos de violencia de género más estudiados y denunciados internacionalmente en la historia reciente de América Latina. Más de tres décadas después, el patrón no solo continúa, sino que la disputa sobre cómo las autoridades clasifican oficialmente estos crímenes sigue activa hasta la fecha de esta publicación.

Los orígenes del fenómeno

Desde 1993, Ciudad Juárez, una ciudad fronteriza con El Paso, Texas, con una intensa actividad de maquiladoras y un historial de violencia asociada al narcotráfico, comenzó a registrar un patrón alarmante de asesinatos de mujeres, muchas de ellas trabajadoras jóvenes, que generó atención internacional sostenida y la creación de organismos de derechos humanos dedicados específicamente a documentar y denunciar estos crímenes. El símbolo más reconocido de este movimiento, las cruces rosas pintadas sobre postes negros distribuidas por la ciudad, se convirtió en un ícono internacional de la lucha contra la violencia de género.

Activistas que se convirtieron en víctimas

El fenómeno de los feminicidios de Ciudad Juárez tiene una dimensión particularmente trágica: varias de las mujeres que dedicaron su vida a documentar y denunciar estos crímenes terminaron siendo asesinadas ellas mismas, incluyendo a la poeta y activista Susana Chávez —autora de la frase «Ni una muerta más»—, asesinada en 2011, y a Marisela Escobedo, asesinada meses antes tras exigir justicia por el feminicidio de su propia hija.

Un análisis histórico en disputa

Es importante ser preciso sobre un elemento de debate académico dentro de este fenómeno: mientras que organizaciones de derechos humanos y buena parte de la cobertura mediática internacional han caracterizado la totalidad del fenómeno como un patrón sistemático de violencia específicamente dirigida contra mujeres por razones de género, análisis estadísticos posteriores —como el de la investigadora Molly Molloy, citada en estudios académicos sobre el tema— han señalado que, de los casi 400 casos documentados por organizaciones locales entre 1990 y 2005, aproximadamente tres cuartas partes correspondieron a violencia doméstica con perpetradores identificados como conocidos, parejas o familiares de las víctimas, siendo esos casos formalmente resueltos judicialmente. Bajo este análisis, solo alrededor de 100 casos de ese período permanecieron completamente sin resolver. Es fundamental presentar ambas perspectivas: esto no invalida la gravedad del fenómeno ni la insuficiencia histórica de la respuesta institucional, pero sí matiza las caracterizaciones que presentan la totalidad de los casos como parte de un patrón idéntico y unificado.

La situación en 2025

Según documentación del Observatorio Ciudadano Especializado en Género de la Red Mesa de Mujeres, en conjunto con estadísticas de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua (FGE), durante 2025 se registraron 100 mujeres víctimas de homicidio doloso y feminicidio en Ciudad Juárez —una cifra menor a las 122 mujeres asesinadas en 2024, pero que de igual forma posicionó a la ciudad como líder nacional en feminicidios durante el primer trimestre de ese año, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública—. De esos 100 casos, solo 17 fueron formalmente clasificados por la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y la Familia (FEM) como feminicidios.

Una disputa activa sobre la clasificación

Yadira Cortés, coordinadora de Acompañamiento Psicoemocional de la Red Mesa de Mujeres, ha señalado la necesidad continua de fortalecer las acciones de prevención temprana y comunitaria, así como de exigir que la clasificación de los delitos se realice de forma correcta desde el inicio de cada investigación. Según un análisis publicado en agosto de 2026, entre 2024 y julio de ese año, solo el 18% de las 252 investigaciones abiertas por muertes violentas de mujeres en Juárez recibieron la clasificación de feminicidio, mientras que el 82% restante fue registrado como «homicidio doloso de mujer». La abogada penalista especializada en género Érika Espinoza explicó: «Cualquier muerte violenta de una mujer debe investigarse bajo el enfoque de un feminicidio, y descartando eso se puede hablar de homicidio doloso, suicidio, accidente y demás circunstancias.» Aclaró, sin embargo, que la diferencia entre ambas cifras no permite afirmar automáticamente que todos los casos clasificados como homicidio doloso debieron considerarse feminicidios, sino que plantea la necesidad urgente de conocer bajo qué protocolos específicos fueron investigados desde el principio.

Situación en 2026

Según registros del estado de Chihuahua, entre enero y marzo de 2026 se contabilizaron siete feminicidios formalmente reconocidos, con Ciudad Juárez concentrando tres de esos casos, seguida por Cuauhtémoc y la capital del estado. Para julio de 2026, la cifra acumulada de feminicidios formalmente reconocidos en el año ascendía a cuatro, frente a 25 homicidios dolosos de mujeres adicionales en el mismo período.

Por qué el caso sigue siendo relevante

Los feminicidios de Ciudad Juárez son un referente histórico y sociológico central en América Latina sobre la violencia sistemática contra las mujeres y los desafíos institucionales persistentes para investigar y clasificar adecuadamente este tipo de crímenes, y sobre la brecha continua —documentada estadísticamente hasta la fecha de esta publicación— entre el número real de mujeres asesinadas y el número de casos que las autoridades formalmente reconocen bajo la figura legal específica de feminicidio.

Expedientes relacionados

Más casos en la sección Casos Latinoamericanos.

Fuentes consultadas

  • El Diario de Juárez, «Asesinaron a 100 mujeres en 2025» (diciembre de 2025), con la cita textual completa de Yadira Cortés, de la Red Mesa de Mujeres.
  • El Diario de Chihuahua, «Fue feminicidio uno de cada cinco asesinatos de mujeres» (agosto de 2026), con la cita textual completa de la abogada Érika Espinoza y estadísticas detalladas de clasificación 2024-2026.
  • El Imparcial, «Ciudad Juárez encabeza lista nacional de feminicidios en el primer trimestre de 2025», con datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
  • El Diario de Chihuahua, «Suman siete feminicidios en el estado en lo que va de 2026» y «Van once feminicidios en el estado durante el 2026», con cronología estadística actualizada por municipio.
  • N+ (Noticias), «Ciudad Juárez Suma 37 Mujeres Asesinadas en lo Que Va de 2025», con detalle de las demandas de la Red Mesa de Mujeres para investigar más casos con perspectiva de género.
  • Goodreads (cita de «Los cárteles no existen: Narcotráfico y cultura en México»), con referencia al análisis estadístico de la investigadora Molly Molloy sobre la naturaleza de los casos documentados entre 1990 y 2005.

Nota editorial: este artículo presenta de forma equilibrada tanto la caracterización predominante del fenómeno como patrón sistemático de violencia de género, como el análisis estadístico alternativo que matiza esa caracterización para el período 1990-2005, sin adoptar una posición editorial definitiva sobre el debate académico, y se centra en cifras oficiales verificables para el período 2024-2026.