El caso Helena Jubany es uno de los crímenes sin resolver más largos de Cataluña. Helena Jubany, una bibliotecaria de 27 años, murió en Sabadell en la madrugada del 2 de diciembre de 2001, tras ser drogada y arrojada desde una azotea. La primera sospechosa murió en prisión en 2002 y el caso se archivó en 2005. Dos décadas después, nuevas pruebas de ADN lo reactivaron: en mayo de 2026 la Fiscalía y la familia pidieron 26 años de cárcel para Santi Laiglesia, que no ha sido juzgado ni condenado y está en libertad provisional.

Quién era Helena Jubany

Helena Jubany Lorente nació en 1974 en Mataró y trabajaba en la biblioteca de Sentmenat. Vivía en Sabadell y era socia de la Unió Excursionista de Sabadell. Su familia, en especial su padre y sus hermanos, ha mantenido viva su memoria durante más de veinte años y ha sido la principal impulsora de la reapertura del caso.

Las notas anónimas de 2001

Antes de su muerte, Helena recibió dos mensajes anónimos en la puerta de su casa. El primero llegó el 17 de septiembre de 2001, junto con una botella y unos pasteles. El segundo, del 9 de octubre, acompañaba un zumo de melocotón. Un análisis de laboratorio detectó en ese zumo benzodiazepinas, un tipo de fármaco sedante, lo que hizo pensar que alguien quería drogarla. Esas notas son el elemento que más vincula el caso con alguien de su entorno cercano.

Dos días de desaparición y el hallazgo

El viernes 30 de noviembre de 2001, Helena salió de casa al mediodía y no llegó a su trabajo. Según la investigación, acudió al piso de la calle Calvet d’Estrella número 48, en Sabadell, donde vivían Montserrat Careta y su pareja, Santi Laiglesia. Permaneció allí privada de libertad, sedada con benzodiazepinas. Entre las tres y las cinco de la madrugada del 2 de diciembre fue arrojada desde la terraza del edificio. Un vecino encontró el cuerpo hacia las nueve de la mañana en un patio interior. Su padre denunció la desaparición el lunes 3 de diciembre.

Montserrat Careta, la primera detenida

La policía centró sus sospechas en Montserrat Careta, la única persona con una conexión directa entre el edificio y Helena. Fue detenida el 12 de febrero de 2002 e ingresó en la prisión de Wad-Ras, en Barcelona. En su piso se hallaron botes de Noctamid, un fármaco con benzodiazepina. El 23 de marzo fue detenida también Ana Echaguibel, amiga de Helena, tras una prueba caligráfica que le atribuía parte de la segunda nota anónima.

El 7 de mayo de 2002, Careta apareció muerta en su celda. Se informó de que se trataba de un suicidio. Dejó una nota en la que se declaraba inocente. Su muerte cerró la vía principal de la investigación sin que se hubiera juzgado a nadie.

Con la muerte de la principal detenida, el caso quedó atrapado entre dos preguntas que durante años nadie pudo contestar: qué papel tuvo y quién más estuvo allí.

El archivo de 2005 y la insistencia de la familia

En octubre de 2005 el juez archivó la causa al considerar que las pruebas eran insuficientes para sostener la acusación contra Laiglesia o contra Echaguibel. Laiglesia, abogado penalista y pareja de Careta, había sido investigado en esa primera fase, aunque su nombre apenas aparece en las casi mil páginas del sumario. En 2018, un estudio lingüístico descartó que Careta fuera la autora de las notas, lo que reforzó las dudas de la familia sobre la versión oficial. La causa estuvo al borde de prescribir en 2025, salvo para las personas ya investigadas.

El ADN que cambió el rumbo

La clave de la reapertura fue la reexaminación de la ropa de la víctima con técnicas modernas. En noviembre de 2024 la policía había informado de que el ADN de Laiglesia era compatible con una muestra. Un informe de la Policía Nacional dado a conocer en septiembre de 2025 señaló que un perfil genético hallado en la zona lumbar del jersey de Helena coincide con el de Santi Laiglesia. Otros perfiles de la prenda no han sido identificados. El hallazgo permitió reabrir la causa contra personas ya investigadas, y la familia afirmó que ahora se podría garantizar un juicio.

La petición de 26 años de prisión

El 12 de mayo de 2026, la Fiscalía y la acusación particular, representada por el abogado Benet Salellas, presentaron sus escritos de acusación contra Santi Laiglesia. Piden 26 años de cárcel: 20 por asesinato y seis por detención ilegal. También solicitan una orden de alejamiento de cinco años de los familiares de Helena y 600.000 euros de indemnización. Para Xavi Jiménez, otro sospechoso inicial, piden el archivo por falta de pruebas directas. El caso de Echaguibel fue archivado tras descartarse que el ADN de la ropa fuera suyo.

El veredicto lo decidirá un jurado de la Audiencia de Barcelona. Laiglesia pasó 41 días en prisión entre noviembre y enero y ahora está en libertad provisional, con el pasaporte retirado; se le aplica la presunción de inocencia. No hay sentencia ni fecha de juicio publicada.

Por qué el caso Helena Jubany sigue importando

El caso Helena Jubany es un ejemplo de cómo la ciencia forense puede reabrir expedientes que parecían cerrados, y de las dificultades que crea una muerte en prisión antes de un juicio. También muestra el peso de las familias que se niegan a aceptar el archivo. Ocurrió hace casi un cuarto de siglo, y su desenlace judicial está aún por llegar.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Helena Jubany? +

Helena Jubany Lorente fue una bibliotecaria de 27 años que trabajaba en Sentmenat y vivía en Sabadell. Murió en la madrugada del 2 de diciembre de 2001, después de pasar horas drogada y retenida en un piso, y de ser arrojada desde una azotea. Su caso sigue abierto más de veinte años después.

¿Quién mató a Helena Jubany? +

La justicia aún no lo ha establecido. La primera detenida, Montserrat Careta, murió en prisión en 2002 sin ser juzgada. Hoy el principal acusado es Santi Laiglesia, para quien se piden 26 años de cárcel, pero no ha sido juzgado ni condenado y se mantiene la presunción de inocencia.

¿Qué papel tiene el ADN en el caso? +

En 2025 un informe de la Policía Nacional indicó que un perfil genético hallado en la zona lumbar del jersey que llevaba Helena coincide con el de Santi Laiglesia. Esa prueba fue decisiva para reabrir la causa. Otros perfiles de la prenda no han sido identificados, y la defensa ha pedido tiempo para rebatir el informe.

¿Qué pidió la Fiscalía en 2026? +

El 12 de mayo de 2026, la Fiscalía y la acusación particular pidieron 26 años de prisión para Santi Laiglesia: 20 por asesinato y 6 por detención ilegal. También solicitan una orden de alejamiento y una indemnización total de 600.000 euros para la familia. Será un jurado de la Audiencia de Barcelona quien decida.

¿En qué estado está el caso hoy? +

El caso está en fase previa al juicio. Laiglesia se encuentra en libertad provisional, con el pasaporte retirado, y no hay fecha de juicio publicada. Mientras no haya una sentencia firme, ni su responsabilidad ni la de otras posibles personas implicadas está judicialmente establecida.

Sigue tirando del hilo

Fuentes consultadas

  • Wikipedia (inglés), entrada «Murder of Helena Jubany».
  • Lecturas, «El caso Helena Jubany vuelve a los tribunales 25 años después: Santi Laiglesia es el principal sospechoso, aunque se cree que no fue el único involucrado» (2026).
  • Diari de Tarragona, «Piden 26 años de prisión para Santi Laiglesia por el asesinato de Helena Jubany» (mayo de 2026).
  • El Cierre Digital, «Asesinato Helena Jubany en Sabadell: Cotejan el ADN de sospechosos con nuevas pistas».
  • El Español, «El misterio del asesinato de Helena Jubany: caso cerrado, 20 años después y sin un solo culpable» (2021).
  • TheTVDB, sinopsis de la serie documental catalana «Crims», temporada dedicada al caso Jubany.

Este artículo distingue entre el suicidio de Montserrat Careta, cuya responsabilidad penal nunca fue determinada, y el proceso contra Santi Laiglesia, quien no ha sido condenado y conserva la presunción de inocencia hasta que exista una sentencia firme.