Los asesinatos de la cabaña Keddie ocurrieron la noche del 11 al 12 de abril de 1981 en Keddie, una pequeña localidad turística de la Sierra Nevada de California. Tres personas fueron asesinadas a golpes, otra desapareció y varios niños durmieron en la habitación contigua sin ser atacados. El caso, marcado por evidencia perdida, testimonios contradictorios y sospechas de encubrimiento nunca confirmadas, sigue sin resolverse.
Una familia que buscaba un nuevo comienzo
Sue Sharp se había mudado al norte de California con sus hijos tras separarse de su esposo y se instaló en la cabaña n.º 28 del Keddie Resort, en una zona rural del condado de Plumas.
La noche del crimen
La noche del 11 de abril de 1981, Sue Sharp, su hijo adolescente John y un amigo de este, Dana Wingate, fueron asesinados a golpes dentro de la cabaña. Varios niños dormían en una habitación adyacente y no fueron atacados.
Una niña que desapareció esa misma noche
Tina Sharp, de 12 años, hija de Sue, desapareció esa noche y su cuerpo no estaba en la escena. Durante tres años su caso se trató como una posible abducción. En abril de 1984 se recuperaron su cráneo y otros huesos en Camp 18, cerca de Feather Falls, en el condado de Butte. Un patólogo forense confirmó que eran de Tina y el caso se reclasificó como homicidio cuádruple. Por el estado de los restos, la causa de su muerte nunca pudo determinarse.
Testimonios contradictorios
Justin Smartt, uno de los niños que estaba en la cabaña esa noche, dio versiones contradictorias a lo largo de los años. En algún momento llegó a decir que había «soñado» detalles de los asesinatos, lo que aumentó la confusión sobre cómo ocurrieron los hechos.
Una sospecha familiar sin confirmar
Marilyn Smartt, madre de Justin, sospechó que su esposo, Martin Smartt, y un amigo de este con antecedentes penales eran los responsables. Dejó a su esposo al día siguiente del crimen y se llevó a Justin. Ninguna persona ha sido acusada formalmente.
Una llamada telefónica que desapareció del expediente
Una llamada relevante para la investigación no quedó documentada en el expediente original. Una grabación de esa llamada apareció después de 2013 dentro de una caja de evidencia, más de tres décadas después de los hechos.
Teorías de encubrimiento nunca confirmadas
Con los años se ha planteado que vínculos con el crimen organizado, con pandillas o incluso con la policía pudieron influir en el mal manejo de la investigación y en la destrucción de evidencia de la propiedad. Ninguna de esas teorías ha sido confirmada oficialmente, y no es posible saber con certeza si la causa fue incompetencia, una conspiración o simple mala suerte.
La reapertura de 2013
En 2013 la investigación se reabrió formalmente. Ese año se conoció una carta que Martin Smartt había escrito a su esposa Marilyn después de los asesinatos, cuyo contenido completo solo salió a la luz tras la reapertura.
Una acusación anónima en 2016
En 2016, un consejero anónimo de la Administración de Veteranos en Reno aportó información que apuntaba a Martin Smartt, lo que renovó el interés de los investigadores. Joe Dennis figura como persona de interés, sin cargos formales.
Nueva evidencia de ADN, sin arrestos
Según reportes de 2018, se identificó nueva evidencia de ADN en sospechosos vivos conocidos. No se han producido arrestos y el caso sigue oficialmente sin resolver. Los investigadores creen que participó más de una persona y que varias podrían seguir con vida.
Un pueblo que nunca se recuperó
Como el asesino nunca fue identificado, los turistas empezaron a evitar Keddie. La cabaña 28 fue demolida en 2004 y el lugar es hoy poco más que un pueblo casi abandonado, visitado por quienes se interesan por el caso, considerado uno de los mayores misterios del condado de Plumas.
Un legado cultural
El caso inspiró el documental Cabin 28: Horror in the Woods, de Investigation Discovery (2016), un episodio de People Magazine Investigates y una película de terror titulada Cabin 28. También se le atribuye cierta influencia en The Strangers: Prey at Night.
Una esperanza que no se ha abandonado
Algunos investigadores que han trabajado en el caso creen que acabará resolviéndose, aunque admiten que todavía sienten inquietud al patrullar la zona.
Por qué el caso sigue siendo relevante
El caso Keddie es un ejemplo de cómo la pérdida o el mal manejo de evidencia en las primeras horas de una investigación puede dejar un crimen sin resolver durante generaciones, y de cómo las teorías de encubrimiento, aunque no se confirmen, mantienen vivo el interés público.
Fuentes consultadas
- The Line Up, «The Unsolved Keddie Murders of California».
- Medium (Lisa Riggio), «UNSOLVED But Not Forgotten: The Keddie Cabin Murders».
- Crime and Investigation UK, «Keddie Murders: California’s quadruple homicide».
- Wikipedia (en inglés), «Keddie murders».
- Cold Case Explorations, «The Keddie Cabin Murders: The Real Story Behind Cabin 28».
- Mountain Top University (IR), «Cabin 28: The Keddie Murders Documentary Explained».
Nota editorial: las teorías de encubrimiento y las sospechas sobre Martin Smartt se presentan como especulación periodística documentada, sin adoptar posición sobre su veracidad, porque nadie ha sido acusado formalmente y el caso sigue sin resolver.