La muerte de Natacha Jaitt, modelo, conductora y actriz argentina, en febrero de 2019, es uno de los casos de figuras públicas fallecidas en circunstancias controvertidas más seguidos de Argentina. Pese a que la Justicia archivó formalmente la causa en 2024 al no hallar evidencia de delito alguno, su familia continúa reclamando la reapertura de la investigación hasta la actualidad.

La muerte

Natacha Jaitt, de 41 años y madre de dos hijos, fue hallada sin vida en la madrugada del 23 de febrero de 2019, en el salón de eventos Xanadú, en Tigre, provincia de Buenos Aires, tras haber participado en lo que se describió como una reunión de negocios.

Años de investigación sin hallazgos concluyentes

La causa, iniciada bajo la carátula de “averiguación de causales de muerte”, pasó por las manos de al menos cinco fiscales distintos a lo largo de cinco años: Cosme Iribarre, Sebastián Fitipaldi y Diego Calegari en las etapas iniciales, y posteriormente Martín Otero y Lida Osores Soler, quienes asumieron la investigación hacia el final del proceso. Durante ese período, se realizaron peritajes forenses sobre el teléfono celular y el iPad de la víctima, así como declaraciones testimoniales de las personas presentes esa noche.

El archivo de la causa

El 21 de marzo de 2024, los fiscales Otero y Osores Soler resolvieron archivar formalmente la causa, concluyendo en un escrito de 11 páginas que no existían elementos que respaldaran una hipótesis delictiva en torno a la muerte de Jaitt. El documento señaló textualmente: “No hay elementos que alimenten una hipótesis delictiva respecto al deceso de la Sra. Jaitt”, una conclusión que aplicaron tanto a los análisis de los dispositivos electrónicos como al resto de las diligencias investigativas desplegadas durante el proceso. La familia de Jaitt rechazó inmediatamente esta decisión; su entonces abogado, Yamil Castro Bianchi, sostuvo que “no se ha hecho una investigación profunda” y que existían “muchas pruebas que no se han tenido en cuenta”.

Una causa que puede reabrirse

Es un elemento central del caso: el archivo de la causa no constituye un sobreseimiento con carácter de cosa juzgada material, lo que significa que la investigación puede reiniciarse formalmente si surgen nuevos aportes o circunstancias que lo justifiquen.

El nuevo pedido de reapertura de 2026

En agosto de 2026, a siete años y medio de la muerte de Natacha, su hermano Ulises Jaitt, a través de su abogado Ignacio Barrios, presentó un nuevo pedido formal ante la Fiscalía General de San Isidro para revisar el archivo de la causa. El escrito solicitó específicamente: completar el análisis forense del iPad y otros dispositivos electrónicos peritados; determinar qué material permanece disponible en el sistema DVR de cámaras de seguridad del salón Xanadú, cómo fue obtenido, y si existen zonas sin cobertura o períodos de sobrescritura de la grabación; y una nueva revisión de los estudios médico-forenses y toxicológicos realizados sobre la víctima. Ulises Jaitt declaró públicamente: “Hay miles de irregularidades.” Su abogado explicó que el argumento de la querella no se basa en una única prueba concluyente, sino en un conjunto de elementos que, a su criterio, quedaron sin explicación adecuada.

Un pedido de cambio de jurisdicción rechazado

Según relató el propio Ulises Jaitt, en 2025 intentó además solicitar un cambio de jurisdicción para la causa, pedido que fue rechazado por el procurador correspondiente.

Es fundamental ser preciso

Hasta la fecha de esta publicación, la conclusión oficial y vigente de la Justicia argentina —tras la revisión de cinco fiscales distintos a lo largo de cinco años— es que no existe evidencia de que un tercero haya intervenido en la muerte de Natacha Jaitt. El pedido de reapertura presentado por su familia en 2026 permanece sin resolución por parte de la Fiscalía General de San Isidro, que deberá determinar si corresponde reabrir la investigación y avanzar con las nuevas medidas de prueba solicitadas.

Por qué el caso sigue siendo relevante

El caso Natacha Jaitt es citado con frecuencia en discusiones sobre cómo la muerte de figuras públicas en circunstancias no completamente esclarecidas puede generar teorías sostenidas de forma prolongada por familiares y allegados, incluso cuando las conclusiones oficiales de la investigación no respaldan una hipótesis de delito, y sobre los mecanismos legales que permiten la reapertura de causas archivadas cuando surgen nuevos elementos de prueba.

Fuentes consultadas

  • El Litoral, “A siete años de la muerte de Natacha Jaitt, su familia pidió reabrir la investigación” (agosto de 2026), con detalle completo de las medidas de prueba solicitadas por el abogado Ignacio Barrios.
  • Perfil, “El hermano de Natacha Jaitt pidió reabrir la causa por su muerte: ‘Hay miles de irregularidades'”, con la cita textual completa de Ulises Jaitt.
  • Infobae, “Por qué pidieron reabrir la causa que investigó la muerte de Natacha Jaitt” (agosto de 2026).
  • MDZ, “La familia de Natacha Jaitt pidió reabrir la causa por su muerte y revisar pruebas”.
  • La Capital / Infobae / Diario de Cuyo, “Archivaron la causa por la muerte de Natacha Jaitt” (archivo de marzo de 2024), con la cita textual completa del escrito de archivo de los fiscales Otero y Osores Soler.
  • Aire de Santa Fe, “Caso Natacha Jaitt: la causa judicial por su muerte fue archivada”, con la cita textual del entonces abogado de la familia, Yamil Castro Bianchi.

Nota editorial: este artículo distingue explícitamente entre la conclusión oficial vigente de la Justicia argentina —que descarta la intervención de terceros en la muerte de Jaitt tras cinco años de investigación— y la hipótesis de homicidio que la familia sostiene públicamente sin que, a la fecha de esta publicación, exista una determinación judicial que la respalde.