Introducción
“Lleva el crimen en la sangre” es una frase común en el true crime, casi siempre usada en sentido figurado. Pero la genética conductual sí ha investigado en serio si existe una base hereditaria para el comportamiento criminal. La respuesta, como suele pasar en ciencia, es “en parte, y de forma mucho más compleja de lo que suena”.
Cómo se estudia esto: gemelos y adopciones
La genética conductual usa principalmente dos diseños de investigación. El primero son los estudios de gemelos: se compara la concordancia de conducta criminal entre gemelos monocigóticos (idénticos, 100% del ADN compartido) y dicigóticos (comparten en promedio 50%, como cualquier hermano). Si los gemelos idénticos muestran mayor concordancia que los mellizos, eso sugiere una influencia genética.
El segundo son los estudios de adopción, que comparan a personas adoptadas con sus familias biológicas y adoptivas. Uno de los más citados, de Mednick y colegas (1984), examinó a 14.427 adoptados daneses para ver si tenían al menos una condena judicial, y observó si sus padres adoptivos o biológicos también las tenían. Los resultados sugirieron que los factores genéticos pueden influir en la criminalidad, ya que había mayor similitud en el comportamiento delictivo entre los adoptados y sus familias biológicas que con las adoptivas.
Qué tan hereditario es “hereditario”
Las estimaciones varían, pero convergen en un rango: los estudios de genética conductual sugieren que entre el 40% y el 60% de la variación en el comportamiento criminal podría atribuirse a factores genéticos, dejando el resto a la interacción con el ambiente. Es una cifra poblacional, no individual: no significa que una persona específica sea “40% culpable por sus genes”.
Una heredabilidad del 50% para el crimen no puede extrapolarse para inferir la conducta antisocial de un individuo en particular.
El caso del “gen del guerrero” (MAOA)
El caso más citado en divulgación es el de una familia holandesa estudiada durante 15 años en los años 90, en la que varios hombres con largos historiales de violencia compartían la ausencia de un gen funcional que produce la enzima MAOA, encargada de regular neurotransmisores implicados en el control de impulsos. A la variante de baja actividad de este gen se le apodó popularmente “gen del guerrero” (warrior gene).
Es un apodo que genera más mitos que claridad, así que vale la pena precisar: no es exclusivo de criminales. Se estima que una proporción considerable de la población general tiene esta variante, y su expresión depende en gran medida de factores ambientales, especialmente experiencias adversas en la infancia. La inmensa mayoría de las personas que la tienen nunca cometen un delito violento.
Los límites que la propia disciplina reconoce
Los especialistas en genética conductual son explícitos sobre lo que su campo NO puede hacer. Como resume una revisión especializada: una heredabilidad del 50% para el crimen no puede extrapolarse para inferir la conducta antisocial de un individuo en particular. Y ante la pregunta de si el crimen genéticamente influido es “irremediable”, la respuesta es tajante: no hay un destino ineluctable; se trata de una predisposición constitucional influenciable por los parámetros sociales.
Además, la explicación genética de la conducta delictiva, aunque tiene apoyo empírico, puede considerarse reduccionista y determinista si se usa sin matices. Ningún investigador serio del área sostiene que exista un “gen del crimen” único.
Conclusión
La evidencia genética sobre el comportamiento criminal es real, pero probabilística y poblacional, no individual ni determinista. Reducir una historia real a “tenía el gen del crimen” sería, además de impreciso, una simplificación que la propia ciencia rechaza.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los estudios de gemelos en criminología? +
¿Qué tan hereditario es el comportamiento criminal? +
¿Qué es el gen del guerrero (MAOA)? +
¿Tener la variante del gen MAOA significa que una persona será violenta? +
Fuentes
- StudySmarter — “Factores Biológicos del Crimen: Genética y Comportamiento” y “Explicaciones genéticas del comportamiento delictivo”
- Savannahsbrainblog — “¿De tal palo tal astilla? Genética y herencia criminal”
- Redalyc — “Genética de la Violencia”
- ResearchGate — “Genética de la violencia humana”
Nota editorial: la información genética nunca debe usarse para presentar la conducta de una persona real como predeterminada o inevitable.